Una naranja machucada en el cosmos, por Olga Merino
0:000:00 El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial C eniza. A la hora de la modorra, me entretengo con el horóscopo. El astrólogo se viene arriba con un vaticinio de aliento poético: “Los días corren como caballos sobre las colinas”. Pero más que a una reflexión sobre el paso vertiginoso del tiempo, que también, la frase me arrastra al sudoeste de Francia, hasta Biscarrosse, en las Landas, donde los equinos liberados de un centro ecuestre galopaban despavoridos entre el humo, bajo un cielo ensangrentado. Pienso también en los jabalíes que ahora hozan en los montes quemados de Ávila. Pienso en los nervios rotos por el miedo. En el avance nocturno del fuego, como una oruga maligna e incandescente. Pienso en las Gavarres. En La Vall d’Uixó. En los 14 muertos de Los Gallardos. En tantas casas y paisajes reducidos a hollín. En las 207.000 hectáreas abrasadas en España en lo que va de año. ¿Un pacto de Estado? Nada sobra, pero se antoja más urgente la política pequeña, palmo a palmo, para paliar la pérdida de cultura rural en un país de orografía endiablada y abundante masa forestal. Desbrozo, cortafuegos, sueldos justos para los bomberos. ...