(BUENOS AIRES).- “Repito: la salida de Claudio ‘Chiqui’ Tapia del aeropuerto JFK está íntegramente filmada. No hubo FBI. No hubo secuestro de teléfonos. No hubo absolutamente nada de lo que algunos decidieron publicar”. Con esa declaración, el abogado Gregorio Dalbón salió a cruzar de manera frontal la versión que había corrido en las últimas horas sobre una supuesta demora del presidente de la AFA por parte de agentes federales estadounidenses en Nueva York. La entidad que conduce el fútbol argentino también emitió un comunicado en el que desmintió que a Tapia le hayan incautado dispositivos electrónicos y aclaró que la citación judicial que circuló en redes no está dirigida a él.
La noticia falsa había ganado terreno el miércoles, cuando varios medios y usuarios en plataformas digitales aseguraron que efectivos del FBI interceptaron a Chiqui Tapia en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy antes de que la delegación argentina regresara al país tras la final del Mundial 2026. Algunas versiones hablaban de siete agentes federales, de un interrogatorio en una sala apartada y del secuestro de celulares y computadoras. Dalbón insistió en que la salida del dirigente del aeropuerto “está íntegramente filmada” y que las publicaciones no tenían asidero. La AFA, en tanto, negó de forma tajante el decomiso de cualquier aparato electrónico.
Lo que sí es real es la existencia de una citación judicial emitida por el Tribunal del Distrito Sur de Florida para el próximo 30 de julio. El documento, que no identifica al destinatario, le ordena al imputado presentar documentación y comunicaciones que mantuvo con Chiqui Tapia, con el tesorero Pablo Toviggino y con los empresarios Diego Lucero y Javier Faroni, vinculados a la firma TourProdEnter. Sobre ese punto, la AFA puntualizó que el requerimiento “se encuentra dirigido a un tercero” y no a ninguna autoridad de la casa madre del fútbol argentino.
Esa citación se enmarca en una investigación federal en los Estados Unidos por presuntos desvíos de fondos de la AFA que tramitan el FBI y fiscales de Miami bajo las figuras de fraude electrónico y lavado de dinero. La pesquisa pone el foco en TourProdEnter, una empresa constituida en Florida en agosto de 2021 que ese mismo año se convirtió en el agente comercial de los negocios de la Selección en el exterior. Según la información que consta en la causa, esa compañía administró más de US$ 260 millones en contratos de patrocinio, derechos de televisación y partidos amistosos, y una parte significativa –más de US$ 40 millones– se habría desviado a empresas estadounidenses sin empleados ni actividad declarada.
El rol de Guillermo Tofoni en la causa
El disparador de la investigación fue la denuncia del empresario Guillermo Tofoni, ex agente comercial de la AFA que durante más de tres lustros manejó la organización de los amistosos de la Selección argentina desde los tiempos de Julio Grondona. El vínculo se quebró después del Mundial de Qatar 2022, cuando la conducción de Chiqui Tapia le rescindió el contrato de exclusividad y se lo entregó a TourProdEnter. En enero pasado, Tofoni denunció penalmente a Toviggino por presuntas amenazas y por un supuesto desvío de fondos, y aportó documentación bancaria que obtuvo mediante el mecanismo de “discovery” de la Justicia estadounidense.
Ese material sufrió un duro revés esta semana. El juez Clay D. Land, del Distrito de Georgia, le ordenó a Tofoni que cese la difusión de información de los expedientes protegidos y que notifique a todos los que la recibieron para que la devuelvan o la destruyan en un plazo de 14 días. El magistrado consideró que el empresario violó una orden de protección que limitaba el uso de esos papeles a una demanda civil en la Argentina. Fuentes de la AFA señalaron que las defensas de Tapia y Toviggino van a presentar en todas las causas en su contra el fallo del juez Land para “dejar constancia de que no se puede utilizar la información aportada por Tofoni”. Y añadieron que si esa documentación ya fue usada en algún expediente, “pedirán la nulidad de las causas”.
Mientras la AFA prepara esa ofensiva jurídica para voltear los procesos argentinos, la investigación de fondo en los Estados Unidos sigue su curso con hermetismo. El FBI declinó hacer comentarios y el propio Dalbón no respondió al pedido de precisiones de este medio. La fecha clave que mantiene en vilo al mundo del fútbol es el 30 de julio, cuando una persona cuyo nombre el tribunal de Florida mantiene en reserva deberá presentarse ante el gran jurado. Los dirigentes de la AFA insisten en que no son ellos los convocados y, mientras sobrevuelan la causa, también dejan trascender que “no descartan que el juez de Georgia pida la detención de Tofoni”.