Después de retrasar una hora el Consejo de Ministros, los partidos del Gobierno de coalición han anunciado un acuerdo para aprobar dos decretos de vivienda: uno con el acuerdo de Junts y otro con las medidas impuestas por Sumar y Podemos. Intentará aprobarlos este viernes en un pleno extraordinario del Congreso.
Los dos partidos del Gobierno de coalición, PSOE y Sumar, han alcanzado un acuerdo para aprobar este martes el decreto de vivienda que llevan meses negociando, y que la semana pasada experimentó un acelerón después del desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años, del piso de renta antigua donde residía en Madrid. Finalmente, el texto se dividirá en dos partes, buscando el apoyo de al menos una de ellas en el Congreso.
Según afirman fuentes gubernamentales, el acuerdo se ha producido "para aprobar las medidas de vivienda y dar respuesta a las demandas de la ciudadanía y avanzar en derechos", después de retrasar en más de una hora la reunión del Consejo de Ministros y tras una negociación que ayer concluyó a altas horas de la noche con el resto de grupos parlamentarios.
Fuentes del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana que lidera Isabel Rodríguez avanzan que el Gobierno "ha solicitado al Congreso la celebración de un pleno extraordinario este mismo viernes para la convalidación inmediata de ambos decretos"
Entre las medidas que recoge uno de los decretos se encuentra la polémica prórroga de los alquileres para los contratos que venzan antes de 2029, el aumento de la tributación de los pisos turísticos o un paquete de medidas fiscales para dinamizar un mercado de la vivienda muy tensionado por la falta de oferta.
Rodríguez califica la división del decreto como un gesto de "inteligencia política"
Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la ministra de Vivienda ha recordado que el Gobierno lleva meses negociando este acuerdo, que según ha apuntado "mejora la vida de la gente", que "está bajo cuatro paredes y un techo".
A su juicio, el desglose del texto en dos decretos servirá para recuperar la mayoría parlamentaria que el Ejecutivo había perdido con los dos anteriores decretos -que el Congreso tumbó después de un mes en vigor-. La división ha sido, según ha señalado, "un gesto de inteligencia política y generosidad para construir un texto muy difícil debido a la complejidad" de las medidas de vivienda.
Dos decretos para buscar el apoyo del Congreso
Los dos reales decretos que aprueba hoy el Consejo de Ministros deberán ser ratificados -o derogados- este mismo viernes por el Congreso de los Diputados, donde los apoyos no parecen tan claros después de la negociación de ayer, en la que Junts acusó al departamento que lidera Isabel Rodríguez de cambiar el primer borrador y presentar un nuevo "decreto ómnibus" que incorporaría otras medidas con las que la formación independentista no está de acuerdo.
Esta misma mañana, la portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, ha afirmado en una entrevista a Catalunya Ràdio que todavía ve margen para alcanzar un acuerdo, si bien este debería basarse en "un primer real decreto con medidas en las que coincidamos todos y seguir trabajando para ponernos de acuerdo con otras".
Finalmente, y buscando precisamente el apoyo de la Cámara Baja en una parte de las medidas, el Gobierno ha decidido dividir el texto en dos decretos diferentes para conseguir el aval parlamentario, según han confirmado desde el Ejecutivo. El primero incluiría las medidas acordadas con Junts, como introducir limitaciones a la compra por parte de fondos de inversión hasta 2028, la limitación de los desahucios hasta 2030 o el paquete fiscal para caseros e inquilinos, así como la mencionada prórroga de los alquileres.
Este primer decreto, según explicó Rodríguez, también incluiría medidas para incentivar que las Socimis inviertan en alquiler asequible, previsiblemente aumentando la tributación a las que no lo hagan.
Por otro lado, y previsiblemente, el segundo decreto contendría las líneas rojas que Sumar y Podemos han venido imponiendo al PSOE en la negociación, y que tendría un encaje más complicado en el Parlamento. Entre ellas se encontrarían medidas como la regulación del alquiler de habitaciones o la renovación automática de los contratos, así como la protección frente a los desahucios "ampliada hasta 2030", según explican desde el Ministerio.
Dentro del paquete fiscal, el Gobierno pondrá en marcha una línea de préstamos (gestionada a través del ICO) para "dar a las familias préstamos a tipo cero para que puedan acceder a la compra de una vivienda", explicó Rodríguez.
Renovación automática de alquileres
El segundo decreto incluirá la renovación automática del alquiler, una medida distinta a la prórroga de dos años, si bien en este caso el apoyo parlamentario parece complicado, y la causa por la que el PSOE y Sumar han decidido dividir en dos textos todas las iniciativas.