La dirección de Mediaset España vuelve a experimentar cambios en uno de los momentos más delicados para el grupo audiovisual. Unai Iparragirre ha decidido abandonar la dirección de Antena apenas ocho meses después de asumir el cargo, una etapa marcada por la dificultad de revertir la pérdida de audiencia que arrastra Telecinco desde hace varias temporadas.
Según ha adelantado El Confidencial, el ejecutivo ha optado por abandonar sus funciones "de forma voluntaria". Su incorporación se produjo el pasado diciembre para relevar a Javier López Cuenllas, con la misión de liderar la estrategia de programación de Telecinco, Cuatro y el resto de canales del grupo en una etapa especialmente exigente.

Antes de incorporarse a Mediaset, Iparragirre había desarrollado buena parte de su trayectoria profesional en EITB, donde llegó a ocupar la dirección general. Su experiencia en la gestión televisiva fue uno de los principales argumentos para confiarle una responsabilidad clave dentro de la reorganización impulsada por la compañía en los últimos meses.
Sin embargo, durante este periodo la evolución de Telecinco no ha mostrado síntomas de recuperación. La cadena cerró el mes de junio con un 8,3 % de cuota de pantalla, un registro que volvió a situarla por detrás de Antena 3 y La 1, confirmando la compleja situación competitiva que atraviesa.

En cambio, Cuatro sí ha ofrecido una evolución más favorable dentro del grupo. La cadena alcanzó un 6,4 % de cuota de pantalla durante junio, un dato que le permitió mantenerse como la tercera televisión privada más vista y superar con claridad a La Sexta, que terminó el mismo periodo con un 5,5 %.
La salida del directivo coincide además con una profunda renovación de la programación vespertina de Telecinco. La cadena ha estrenado en las últimas semanas 'Amor… ¡o lo que surja!', 'El verano se mueve' y 'De lunes a viernes', aunque sus primeras cifras no han cumplido las expectativas generadas por la nueva apuesta.