Durante sus turnos en el predio municipal de Tandil, debe controlar el lugar durante la madrugada y aseguró que atravesó episodios curiosos.
18 de agosto 2026, 20:50hs

Alberto Cepeda, sereno de un cementerio: “Salgo a recorrer 3 o 4 veces por noche y vi cosas que no tienen explicación” (Imagen ilustrativa generada con IA)
Si bien para muchas personas trabajar en un cementerio puede resultar terrorífico, Alberto Cepeda ya lo incorporó a su rutina diaria. En ese sentido, explicó cuáles son sus tareas en el oficio y reveló los episodios más curiosos que vivió en el lugar.
Según contó en una entrevista publicada en El Eco de Tandil, el sereno comenzó a trabajar hace 16 años en el lugar, en 2010, y desde hace aproximadamente 11 o 12 años cumple sus tareas mayormente durante el turno de la noche.
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Cómo son las noches de Alberto Cepeda en el cementerio
Entre sus principales tareas en el puesto está controlar el predio durante la madrugada. Aunque en sus primeros años lo acompañaban los perros del cementerio, con el paso del tiempo envejecieron y dejaron de hacerlo. “Yo salgo a recorrer tres o cuatro veces de noche”, señaló.

El sereno contó que trabaja en el turno noche, donde pasea 3 o 4 veces por el cementerio. (Imagen ilustrativa generada con IA)
Además, en muchas ocasiones debe quedarse en la garita, donde pasa las horas tomando mate, escuchando la radio o utilizando el teléfono. De todas maneras, cuando se aburre vuelve a caminar por el lugar para pasar el tiempo.
Aunque nunca tuvo miedo de trabajar en el cementerio, reveló que, para él, los principales riesgos no están relacionados con fenómenos sobrenaturales, sino con las personas que se metían al recinto cuando todavía no tenía un portón.
En ese sentido, relató una ocasión en la que un hombre merodeó por el cementerio durante tres o cuatro noches seguidas, hasta que un día se acercó y le mostró un revólver. “‘Mirá, ando con un 38 acá’, me mostró un revólver grande, ‘voy a matar a alguno o me voy a matar yo. Si te vas a matar, hacelo por ahí, no me traigas problemas a mí acá’, dijo”, contó Cepeda.
Las situaciones sin explicación que vivió durante sus recorridas
Como si fuera poco, las noches también le dejaron historias llamativas. En la entrevista, detalló que al abrir el portón se encontró en múltiples ocasiones con cajas, velas, pochoclos y distintos objetos vinculados con brujerías o rituales.
Al ser consultado por las cosas más sorprendentes que vivió durante su trabajo en el cementerio, Cepeda respondió: “Me pasaron dos, tres cosas”. Si bien aseguró que nunca tuvo miedo, reconoció que hubo episodios que no pudo explicar.

Entre las cosas más extrañas que encontró, destacan rituales con velas y demás. (Imagen ilustrativa generada con IA)
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Acerca de esas situaciones, reveló que prefiere charlarlas únicamente con su esposa. “Se lo cuento a mi señora nada más, porque sabe que no estoy loco”, sentenció Cepeda.