Mohedano compartió recuerdos personales y dio su versión sobre la relación de la familia tras la muerte de Pedro Carrasco

El hermano de la artista abordó en televisión las polémicas sobre las memorias y los últimos días de Rocío Jurado (¡De Viernes!)

Amador Mohedano ha reaparecido en televisión para desmentir a Rocío Carrasco sobre varios pasajes de la vida de Rocío Jurado, desde las supuestas memorias de la cantante hasta la reacción familiar ante la muerte de Pedro Carrasco, en una entrevista en ¡De Viernes!.

Mohedano ha negado que existan unas memorias escritas por su hermana y ha sostenido que el único relato autobiográfico fue elaborado por él mismo a partir de conversaciones con la artista. Ese punto contradice la versión de Carrasco, que afirma conservar unos escritos de su madre utilizados como base para el documental La más grande y para una futura serie.

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El hermano de la cantante también ha cuestionado otra de las ideas centrales del documental: que Rocío Jurado muriera enamorada de Pedro Carrasco, ya que ha asegurado que su hermana “quería mucho” al boxeador, pero ha rechazado equiparar ese afecto con una relación sentimental todavía vigente.

En ese mismo bloque, ha reconstruido cómo vivió la familia la muerte del exboxeador, fallecido por un infarto el 27 de enero de 2001. Mohedano ha explicado que fue una de las primeras personas en llegar a la vivienda que Pedro Carrasco compartía con Raquel Mosquera, tras recibir la llamada del hermano de ella.

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Raquel Mosquera, ha dicho, estaba “fuera de sí” y le pidió que despertara a su marido porque pensaba que a él sí le haría caso. Después entró en la habitación y vio a Pedro Carrasco ya fallecido. La imagen que ha descrito es la de un hombre tumbado en la cama “con una sonrisa en los labios” o “en la boca”.

La entrevista generó nuevas reacciones en el entorno familiar de Rocío Jurado
El programa incluyó el testimonio de Mohedano sobre los momentos finales de la cantante y la relación con Ortega Cano (¡De Viernes!)

La parte más delicada de su relato afecta a Rocío Jurado y a su hija. Según ha contado, la cantante acudió de inmediato a despedirse de su exmarido y llegó completamente abatida, mientras que Carrasco fue, siempre según su versión, la persona que más tardó en presentarse pese a encontrarse en Madrid.

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Mohedano ha sostenido que la llamaron varias veces y que ella preguntaba de forma reiterada por la presencia de la prensa en la puerta. En ese relato, las preguntas de su sobrina giraban en torno a si había muchos periodistas y si seguían allí los paparazzi.

La entrevista también ha servido para que Mohedano relatara sus últimas conversaciones con su hermana. Ha contado que un día, al verla secándose con una toalla tras someterse a pruebas y tratamientos, ella le dijo: “Amador, tiro la toalla, no puedo más”.

A continuación ha narrado cómo se marchó a casa llorando y cómo, a las 7 de la mañana, recibió una llamada de teléfono en la que la cantante le cantó “Te quiero más que a mi vida”. Ha presentado esa conversación como lo último que habló con Rocío Jurado antes de que muriera al día siguiente.

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Otro de los asuntos abordados ha sido la relación entre la artista y José Ortega Cano. Mohedano ha admitido discusiones dentro del matrimonio y ha situado una de ellas en una reunión familiar, cuando el torero llegó molesto por la repetición televisiva de la frase “estamos tan a gustito”.

Según su relato, Ortega Cano protestaba porque se insistiera en esa expresión y repetía: “Que no, joder, que yo soy un torero, que yo soy un torero”. Mohedano ha explicado que la tensión fue en aumento hasta que Rocío Jurado sufrió una especie de vahído.

En esa escena, ha dicho que decidió sacar a su cuñado a la calle cogiéndolo por detrás para que se calmara. También ha recordado otro episodio durante una actuación en el Teatro Nacional: la cantante intentó localizar a su marido durante todo el día, él no cogía el teléfono y, cuando finalmente hablaron, ella comprobó que “no estaba bien” porque había bebido.

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Ese desencuentro terminó en una fuerte discusión telefónica y, al día siguiente, Ortega Cano se presentó en Santo Domingo. Mohedano ha afirmado que había pasado horas con Manuel Díaz ‘Manzanares’ en algún restaurante o bar y que estuvo “todo el día desaparecido”.