Brooke Black pensaba que permanecer trabajando mientras sus colegas se iban de vacaciones demostraría su compromiso. Su elección resultó ser inadecuada en Dinamarca, donde las personas con las que necesitaba hablar estaban ausentes y prácticamente no podía avanzar. La culpa por la productividad que ella consideraba poco satisfactoria la llevó entonces a comentar esa sensación con su marido danés y sus compañeros de trabajo, quienes no compartían su perspectiva.

Esta ciudadana estadounidense cuenta su historia y explica que se mudó con su familia a Dinamarca en 2020, convencida de que las condiciones laborales le permitirían tener una excelente relación entre trabajo y vida personal. Seis años después, describe las dificultades para aprovechar la experiencia danesa.

Trabajaba en la industria musical de Nueva York y Los Ángeles y tenía más de 40 horas de trabajo a la semana, además de estar disponible muchas noches y fines de semana. Recuerda un Día de Acción de Gracias en el que seguía trabajando cuando su familia estaba comiendo en otra habitación. Black ahora planifica estrategias de comunicación para empresas emergentes y grandes corporaciones del sector del entretenimiento y la tecnología.

Trabajar constantemente tampoco encajaba bien con las normas de la oficina. Black solía trabajar durante la hora de comer, mientras que sus colegas se juntaban a comer a las 11:30 cada día. Las cabinas para llamadas de la empresa solían estar ocupadas, pero atender el teléfono desde su escritorio tampoco resultaba viable. La flexibilidad del horario para ir a recoger a sus hijos y el “fredagsbar” semanal (encuentro el viernes por la tarde con bebidas y aperitivos) le resultaban atractivos, aunque seguía intentando demostrar su dedicación trabajando más.

Las vacaciones eran una parte del calendario que le costaba gestionar. Black primero acumuló días que, según ella, perdió al no pasarlos al siguiente periodo. Luego reservó sus días de descanso para el último trimestre del año, pero acabó trabajando durante ellos. Según Black, el parón estival y las vacaciones coincidentes de padres con hijos en edad escolar concentraban el trabajo a finales de año. Decidió quedarse trabajando durante el parón de verano porque pensaba que eso la convertiría en “una especie de heroína”.

Black empezó a irse de vacaciones durante el verano hacia 2023, pero tomarlas no eliminó su actividad constante. No dejaba de trabajar y dedicaba tiempo a algunas actividades complementarias (festivales, talleres de marca y conferencias) además de su tarea principal y solo tenía una semana para pasar tiempo con su familia.

Brooke Black En Un Lago

El marido de Black le recordaba a menudo que muchas familias de su entorno podían pasar tres o cuatro semanas seguidas de vacaciones juntas. Sin embargo, a ella le preocupaba que descansar se interpretara como falta de ambición: “Si me tomaba tiempo para relajarme, eso indicaría que no era seria ni ambiciosa”. 

También le costaba disfrutar del hygge, que describe como bajar el ritmo y apreciar las pequeñas cosas. Había reunido velas, material para tejer, libros e ingredientes de repostería sin conseguir aquietar su mente. El cambio llegó al pasar una semana en la casa de verano de su suegra. Black mencionó haberse sentido más descansada y creativa después de regresar, aunque su equilibrio personal aún no estaba resuelto. Había concluido: “No necesitas ganarte el descanso”.

¿Qué significan las 37 horas y las cinco semanas?

La situación de Black tiene una explicación estructural. Según el sitio web Workindenmark, la jornada laboral habitual es de 37 horas y suele distribuirse entre lunes y viernes. Esta guía sobre la cultura laboral danesa, que ha sido actualizada en enero de 2026, describe la autonomía para organizar las tareas y cumplir los plazos. 

En algunos centros incluye la posibilidad de gestionar el horario. Muchas condiciones de trabajo se fijan mediante convenios colectivos entre sindicatos y asociaciones empresariales. Eso sí, Workindenmark advierte que no todos los empleos están cubiertos por ellos. En esos casos, las condiciones se negocian directamente entre el trabajador y la empresa. Conviene informarse al revisar la oferta de condiciones laborales antes de aceptar el empleo.

Además de las condiciones individuales sobre el uso del tiempo, la gestión del calendario gira en gran medida en torno a la organización. Las instrucciones de Workindenmark mencionan que los empleados deben proporcionar resultados en el plazo establecido e informar cuando no tienen acceso a los recursos necesarios para lograrlos. A su vez, los empleados deberían ofrecer su ayuda y asumir tareas relacionadas con la cooperación.

Asimismo, merece atención la distinción entre el derecho al tiempo libre y su remuneración. Los empleados tienen derecho a 25 días de vacaciones, cinco semanas, aunque no hayan generado el derecho a cobrarlos todos. Por ejemplo, se generan 2,08 días de vacaciones pagadas por mes de trabajo. En consecuencia, uno debe comprobar cuántos días pagados ha acumulado antes de contar con cinco semanas íntegramente remuneradas.

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La Agencia Danesa de Mercado Laboral explica las reglas generales para las vacaciones de los empleados, incluido el derecho a disfrutar de tres semanas seguidas entre el 1 de mayo y el 30 de septiembre.

El traslado de días que confundía a Black tiene límites legales. El sitio web oficial Life in Denmark, sobre vacaciones, actualizado el 1 de octubre de 2026, menciona que el periodo ordinario para disfrutarlas abarca 16 meses, desde septiembre hasta diciembre del año siguiente. El trabajador y el empleador pueden acordar por escrito trasladar al siguiente periodo los días acumulados que excedan de cuatro semanas, sujeto a posibles reglas del convenio. Hay excepciones por impedimentos como enfermedad o permisos de maternidad, paternidad o adopción; una gran carga de trabajo no es un impedimento válido.

Desconectar también depende de la organización de la semana laboral

Las horas adicionales también se tienen en cuenta al calcular las horas realmente trabajadas. Aquí ya hablamos sobre cuánto se trabaja en distintos países a partir de datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Su descripción menciona que las horas efectivamente trabajadas incluyen las horas extraordinarias y las de empleos adicionales, pero excluyen el tiempo de vacaciones sin trabajar.

El trabajo adicional de Black incluía proyectos secundarios, además de su empleo principal. La oportunidad de distinguir entre el horario pactado y las horas de trabajo reales, incluidas las dedicadas a proyectos adicionales, sigue siendo relevante.

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Una investigación de 2025 analiza la relación entre vacaciones y bienestar. Ryan Grant, Beth Buchanan y Kristen Shockley publicaron un metaanálisis de 32 estudios de nueve países en el Journal of Applied Psychology. La Universidad de Georgia explicó que los beneficios para el bienestar duraban más de lo estimado anteriormente.

La desconexión mental del trabajo se relacionaba con mayores mejoras, y la actividad física también se asociaba con una mejor recuperación. Las vacaciones más largas podían aportar mayores beneficios, aunque también podían ir seguidas de una caída más pronunciada del bienestar al regresar al trabajo.

Malissa Clark, profesora y jefa del departamento de Psicología de la Universidad de Georgia, aconsejó desactivar las notificaciones de correo electrónico laboral o de Slack.

Clark aconsejó a los gerentes que programaran el envío de correos electrónicos dentro del horario laboral. Explicó que añadir una frase al final diciendo que no se espera una respuesta inmediata puede seguir generando presión para contestar por la relación de autoridad.

Se sugirió programar estos envíos para que el empleado no tenga que decidir durante su descanso si su responsable espera una respuesta inmediata.

Imágenes | Instagram de Brooke Black con edición