Madrid, 28 ago (EFE).- Amnistía Internacional (AI) ha exigido este viernes a las autoridades que, ante el clima de creciente violencia en Ceuta, protejan a las personas migrantes y refugiadas y al personal humanitario que las asiste frente a discursos y actos racistas, como la quema del campamento en la playa del Trampolín.
En un comunicado, la organización de defensa de derechos humanos admite reconocer "las dificultades a las que se enfrentan fuerzas de seguridad y fuerzas armadas" en Ceuta, incluyendo agresiones, pero advierte que ha recibido "denuncias y testimonios creíbles" de uso excesivo de la fuerza por parte de agentes y también de particulares, que en ocasiones acompañan su "hostigamiento con insultos racistas" contra los migrantes.
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Por "su impunidad" y por haber ocurrido a plena luz del día, para AI ha sido "especialmente grave" la quema del campamento de migrantes en la playa del Trampolín, sin que todavía haya detenidos por este hecho.
También denuncia que el personal humanitario de Cruz Roja y de otras entidades "está recibiendo amenazas y viendo obstaculizada su labor" de repartir comida y agua y procurar asistencia humanitaria "a personas que lo necesitan".
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Amnistía recalca que toda persona, con independencia de su origen o estatus migratorio, "tiene derecho a la protección de su vida e integridad física", y quienes prestan asistencia humanitaria "deben poder hacerlo sin miedo y con protección adecuada frente a violencia y amenazas".
"La retórica que deshumaniza a migrantes describiéndoles como invasores y enemigos a quienes cazar es un caldo de cultivo idóneo para la violencia, el odio y la discriminación. Impedir la entrega de comida y agua no protege ninguna frontera: destruye nuestra humanidad", resume.
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Por todo ello, ha exigido a todos los partidos políticos y autoridades que "condenen públicamente los actos y discursos racistas y xenófobos", protejan "a todas las personas, incluyendo migrantes y refugiadas", y garanticen que el personal humanitario puede desarrollar su labor en condiciones de seguridad. EFE