(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena informó que Boca afrontará la previa del partido ante San Pablo con entre tres y cuatro jugadores que presentaron síntomas gripales en los últimos días. El entrenador explicó que entre los afectados están Leandro Paredes, Santiago Ascacibar y Miguel Merentiel, en la antesala de la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana. La situación encendió una alerta dentro del plantel, aunque no fue presentada como un cuadro de gravedad.

Los síntomas no estuvieron acompañados por fiebre, de acuerdo con lo informado por Arruabarrena. La situación no fue considerada grave, aunque el cuerpo técnico seguirá de cerca la evolución de los futbolistas involucrados hasta el partido. La prioridad del entrenador es que los inconvenientes no alteren la planificación del encuentro ni la elección de la formación que enfrentará al conjunto brasileño.

Leandro Paredes, Santiago Ascacibar y Miguel Merentiel forman parte de la estructura que Arruabarrena pretende utilizar desde el arranque frente a San Pablo. Paredes y Ascacibar son piezas del mediocampo, mientras que Merentiel aparece entre las principales alternativas ofensivas. Los tres estaban contemplados para ocupar roles relevantes en la propuesta del entrenador, por lo que cualquier cambio en las horas previas podría modificar sus planes.

Carlos Palacios atravesó un problema distinto dentro de la preparación. El futbolista chileno sufrió una inflamación en una muela y tuvo que ser atendido por ese inconveniente odontológico. No fue señalado como una lesión muscular ni como una dolencia vinculada con la actividad futbolística, pero se sumó a las situaciones que Arruabarrena debió seguir durante los días previos al cruce.

Santiago Ascacibar concentra una atención especial por su función en el equipo. El mediocampista se convirtió en una pieza clave del mediocampo de Boca desde su llegada al club, y Arruabarrena valora su capacidad para llegar al área desde segunda línea y sorprender a los rivales. El entrenador había remarcado que esa característica le estaba dando resultados y que pretendía seguir aprovechándola. Su presencia también está ligada a la posibilidad de sumar variantes en ataque desde una posición retrasada.

Leandro Paredes también llega a la serie bajo seguimiento después de haber sido preservado por el cuerpo técnico en el último partido de Boca. Su presencia ante San Pablo es considerada especialmente importante por el peso que tiene en el mediocampo y por el papel que se espera de él en un encuentro de máxima exigencia. Además, el volante es uno de los referentes del equipo, por lo que su estado será controlado hasta la definición de la formación.

El próximo partido será la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana, con Boca como local ante San Pablo en La Bombonera. El objetivo del equipo es conseguir un resultado positivo que le permita viajar a Brasil con ventaja para la continuidad de la serie. Arruabarrena seguirá de cerca a los jugadores con síntomas gripales y a Palacios, aunque la información disponible indica que los inconvenientes no son graves: síntomas sin fiebre e inflamación dental.