Miguel Bosé en una visita reciente a Mallorca (Europa Press)

Miguel Bosé en una visita reciente a Mallorca (Europa Press)

Miguel Bosé atraviesa uno de los cambios vitales más significativos de los últimos años. Tras décadas viviendo en México y después de un periodo marcado por polémicas públicas y ajustes en sus cuentas en España, el artista ha decidido asentarse en Andorra, donde gestiona parte de su patrimonio y donde ha encontrado el hogar que buscaba para iniciar una nueva etapa junto a sus dos hijos. La mudanza, conocida esta primavera, ha situado al cantante en una de las zonas residenciales más exclusivas del Principado, un enclave que reúne las condiciones que él mismo había fijado: discreción, seguridad, amplitud y un entorno natural privilegiado.

Según adelantó El tiempo justo el pasado mes de mayo, Bosé ha alquilado un chalet de lujo en una urbanización privada de la parroquia de Escaldes-Engordany, una de las áreas más cotizadas de Andorra por su tranquilidad y su cercanía al centro. La vivienda, por la que paga alrededor de 10.000 euros al mes, se encuentra en una zona especialmente discreta, situada al final de la urbanización y con un servicio de vigilancia que garantiza la intimidad de sus residentes. No es la casa más cara ni la más ostentosa del entorno, pero sí una de las más protegidas y mejor ubicadas, justo lo que el artista buscaba.

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Alejandra Prat explicó en el programa que Bosé llevaba meses buscando una vivienda que cumpliera requisitos muy concretos: al menos cuatro habitaciones, un jardín amplio y mucha capacidad de almacenaje. La casa que finalmente ha elegido reúne todas esas condiciones. Aunque no se han difundido imágenes del interior por motivos de privacidad, sí han trascendido algunas de sus características principales: un gran jardín privado con vistas despejadas a la montaña, varias estancias amplias, zonas de almacenamiento y un entorno natural que permite al cantante mantener la vida tranquila y reservada que desea.

MIguel Bosé regresa a Madrid tras mudarse a Andorra. Europa Press
MIguel Bosé regresa a Madrid tras mudarse a Andorra. Europa Press

Antes de encontrar esta vivienda, Bosé habría estado valorando otras opciones en el Principado. La prensa andorrana llegó a publicar que perdió una primera casa porque otra familia cerró el contrato antes de que él aceptara el precio del alquiler. Finalmente, el artista encontró un chalet que encajaba con sus necesidades y que, además, le permitía realizar pequeñas mejoras para incrementar la privacidad. Según explicó Prat, Bosé solicitó instalar una valla adicional y plantar más árboles alrededor del perímetro para reducir la visibilidad desde el exterior, una medida que los propietarios aceptaron.

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El chalet se encuentra en una urbanización donde abundan las grandes mansiones de montaña típicas de Andorra: construcciones de piedra y madera, grandes ventanales, jardines cuidados y vistas panorámicas al entorno pirenaico. La casa de Bosé comparte ese estilo, aunque adaptada a sus necesidades personales y familiares. Desde junio, cuando inició los trámites legales para establecer su residencia en el Principado, el cantante y sus hijos disfrutan oficialmente de este nuevo hogar.

Una calle de Andorra la vella. (turismeandorralavella.com)
Una calle de Andorra la vella. (turismeandorralavella.com)

La mudanza marca un punto de inflexión en la vida del artista. Tras años de residencias internacionales y una etapa intensa en México, Bosé ha optado por un entorno más controlado, seguro y discreto. Andorra le ofrece privacidad, estabilidad y un espacio donde reorganizar su vida personal y profesional. Su nuevo chalet, rodeado de naturaleza y protegido por un sistema de vigilancia reforzado, se ha convertido en el escenario de esta nueva etapa que promete ser más tranquila y centrada en su familia.

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