Este jueves 3 de septiembre a las 9 estaba previsto el comienzo de la primera jornada del paro aeronáutico anunciado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) que se extendería hasta las 12 en 27 aeropuertos del país. Sin embargo, sobre la hora la organización gremial anunció que se posponía el paro.
El paro de trabajadores de ATE que estaba previsto para este jueves y viernes en los aeropuertos del país fue suspendido a la espera de una instancia de diálogo con las autoridades. La decisión alcanzó tanto a la franja de protesta prevista para esta mañana, de 9 a 12, como a la programada para la tarde, de 18 a 21. Desde el gremio confirmaron a LA NACION que las medidas quedaron postergadas hasta el lunes.
La decisión se conoció minutos antes del inicio de la primera franja de protesta. Mercedes Cabezas, secretaria general adjunta de ATE Nacional, explicó a este medio que el sindicato recibió una notificación del Ministerio de Trabajo en la que se planteaba que la medida era ilegal porque, según esa comunicación, el esquema anunciado no garantizaba la esencialidad del servicio, es decir, prestar el 75% de los servicios. Frente a ese planteo, ATE respondió que está dispuesto a reunirse con la autoridad de aplicación para acordar una metodología que garantice tanto el derecho a huelga como la prestación de los servicios esenciales.
A lo largo de ambas jornadas se esperaban asambleas, protestas y movilizaciones que probablemente producirían demoras, reprogramaciones y, en algunos casos, directamente cancelaciones en los vuelos, y que solo se garantizarían los vuelos sanitarios, humanitarios, de traslado de órganos y oficiales.
En el Aeroparque Jorge Newbery, cerca de las 9:30, la actividad se desarrollaba con normalidad. En una recorrida de LA NACION, los tableros de partidas mostraban los siguientes vuelos, mayormente en horario, mientras que otros figuraban en las etapas habituales de embarque y preembarque. Tampoco se advertían alteraciones extraordinarias entre los pasajeros ni modificaciones generalizadas en la operatoria. Desde Aeropuertos Argentina también indicaron a este medio que la actividad se desarrollaba con normalidad.
El conflicto, sin embargo, continúa abierto. Cabezas señaló que la suspensión alcanza a las medidas previstas para este jueves y viernes y que el gremio espera ser convocado a una reunión. En caso de que esa instancia no se concrete, ATE prevé retomar el lunes las medidas con la misma modalidad que había sido anunciada originalmente. El sindicato sostiene, además, que existe una conciliación obligatoria que no fue acatada por el Gobierno y considera que mantiene el derecho a avanzar con nuevas medidas de fuerza.
“Si se producen demoras o cancelaciones, no será por culpa de los trabajadores. Hemos comunicado la medida de fuerza con suficiente antelación para que el Gobierno pudiera responder a cada una de nuestras demandas y eso hasta ahora no sucedió”, había señalado ayer el secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar, en un posteo en su cuenta de X
La medida de fuerza, explicaron desde ATE, se había definido por los “incumplimientos en los pagos adicionales desde enero y ante la falta de respuesta por parte de las autoridades a los reclamos vinculados a mejoras en las condiciones laborales”.
“Desde enero, el Gobierno viene incumpliendo con los acuerdos paritarios y además ha desfinanciado las áreas operativas y de fiscalización en todos los aeropuertos”, había manifestado Aguiar. Y había añadido que “los salarios se encuentran absolutamente deteriorados y no se corresponden con las altas responsabilidades que se ejercen en el sector. Además, todos los días las condiciones laborales empeoran”.
Protestas de trabajadores
La medida de fuerza comenzó con reclamos desde este jueves por la mañana. Un grupo de trabajadores del Aeroparque Jorge Newbery en la ciudad de Buenos Aires se movilizó hacia la terminal aérea en reclamo por el despido de varios trabajadores de una empresa tercerizada.
“Hace 20 días que Grupo GPS me despidió siendo delegado de mis compañeros. Busca atacar a la organización para avanzar con despidos masivos y precarizar el trabajo. Nos atacan también porque nosotros en 2024 defendimos Aerolíneas Argentinas y evitamos la privatización”, relató Luciano Corradi, uno de los últimos afectados por la medida.
Y añadió: “Estamos con otros trabajadores despedidos pidiendo la reincorporación. Esta empresa hace lo que quiere y tuvo un salto exponencial en los negocios con el Estado con Javier Milei. Le dieron licitaciones en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) firmadas por [Diego] Spagnuolo, en el Teatro Cervantes, en Intercargo, en todos lados. Hacen lo que quieren”.
Hasta ahora, la medida de fuerza no afecta el ingreso de los pasajeros que arriban o salen del aeropuerto porteño. El grupo de personas, con pancartas y carteles con los nombres del personal despedido, marchó por un carril de la calle en sentido norte y se dirigió al hall de la terminal aérea.