En el fútbol y en la vida todo es volátil y no todas las situaciones se pueden manejar. Con esa premisa, Bartolomé Mitre atraviesa un presente radicalmente opuesto al que imaginó cuando apenas arrancó la temporada en el Torneo Federal A. Aquella ilusión inicial de convertirse en gran protagonista, alimentada por buenos resultados, se evaporó en este arranque de la segunda etapa, donde el equipo posadeño transita un momento por demás delicado que compromete seriamente sus futuros planes.
En las últimas horas, el combinado del barrio Rocamora sumó más malas noticias. El entrenador Miguel “Pico” Salinas recibió la notificación de que otros cuatro futbolistas no continuarán en la institución, elevando a once la cifra total de bajas en lo que va del certamen.
Se trata de un equipo completo perdido en el camino, una sangría insostenible justo en la etapa más exigente del torneo, donde el Auriazul necesita imperiosamente de todas sus piezas para salir del fondo de la tabla.
Según confirmó el propio DT, las recientes salidas corresponden al delantero Javier Peñaloza, al defensor Raúl Medina y a los volantes Leonardo Morales y Rodrigo Cerdán, quienes decidieron aceptar propuestas de otros equipos y buscarán nuevos rumbos.
Estas partidas golpean con dureza a un plantel ya de por sí acotado, que previamente había sufrido la desvinculación del delantero Julio César Cáceres, los defensores Oliver Benítez, Lucas Basualdo y Matías Barrientos, y los mediocampistas Axel Silva, Francisco Robles y Sebastián Benega.
Un duelo clave ante Douglas Haig
Ante este panorama complejo, Mitre intentará desafiar las adversidades para enderezar el rumbo en la Zona A, donde actualmente marcha en la última posición con apenas un punto.
La recuperación no admite demoras, ya que este domingo, desde las 16, el conjunto misionero recibirá a Douglas Haig de Pergamino en el estadio “Tito” Cucchiaroni, en un duelo clave.
Los posadeños no pueden permitirse dejar más unidades en el camino si pretenden mantener vivas sus aspiraciones de clasificar a la siguiente ronda y asegurar un boleto a la Copa Argentina.
Para lograrlo, Salinas deberá apelar al ingenio y a la resistencia de un plantel reducido, al que ahora se sumarán muchos juveniles y aquellos futbolistas que apenas sumaron minutos hasta el momento.
La ilusión es lo último que se pierde.
