Los precios de la vivienda seguirán siendo un quebradero de cabeza para quienes busquen acceder al mercado a corto y medio plazo. Según las últimas previsiones macroeconómicas publicadas por el centro de estudios de BBVA este miércoles, la vivienda se encarecerá todavía un 17,6% entre este año y el siguiente. 

Eso sí, aunque los precios no se reduzcan, al menos las subidas empezarán a dar cierto respiro a partir del año que viene. La entidad estima que el precio de la vivienda crecerá un 11,5% en 2026 (dos décimas más que el año pasado) y después ese incremento se moderará al 5,5% el año que viene. Cifras, todavía claramente por encima del coste de la vida y de lo que está aumentando las rentas y los salarios de las familias. 

Los economistas de BBVA explican que el ritmo al que se crean nuevos hogares sigue siendo muy superior al de viviendas nuevas que entran al mercado, lo que mantiene las tensiones sobre los precios. En ese sentido, el banco ha empeorado sus expectativas de inversión en construcción de vivienda. La entidad esperaba que salieran al mercado entre 140.000 y 160.000 en 2026 y 2027, pero ahora reduce esa cifra a un rango entre 130.000 y 140.000 a la luz de los últimos datos publicados por el INE. 

Los analistas señalan que ya se empieza a ver una moderación en los precios de compraventa de inmuebles, que se acentuará el año próximo, por una serie de factores. Por un lado, advierten de que el precio de la vivienda ha aumentado "sustancialmente" por encima de los salarios. Un factor al que se suman las subidas de tipos de interés, que encarecen la financiación y, por ende, deberían frenar la demanda y, con ello, los precios. 

"El incremento de precios por encima de la renta está afectando sobre todo a rangos de edad relativamente joven", ha destacado Miguel Cardoso, economista jefe del banco. Este hecho, sumado al incremento en los tipos de interés y la caída en las ventas, explicaría esa menor subida de precios esperada para 2027 por la entidad financiera. 

La economía resiste los embates de la guerra

En el plano macroeconómico, BBVA Research ha mejorado sus previsiones de crecimiento para el PIB español hasta el 2,6% este ejercicio, dos décimas más que en el anterior ejercicio y en un contexto de crisis energética por la guerra en Irán. Una actualización favorable que se explica fundamentalmente por las revisiones que ha realizado el INE de los últimos datos de crecimiento, que colocan al país en una posición de partida más favorable. De cara a 2027, el PIB crecería un 2,1%, lo mismo que vaticinaba BBVA en su anterior reporte.

Sin embargo, la guerra en Irán tiene un impacto manifiesto en la inflación y en las finanzas públicas. En cuanto a los precios del consumo, el banco estima que el IPC subirá un 3,7% de media en 2026, una décima menos de lo previsto en su anterior análisis. La leve mejoría en el pronóstico se debe a que el banco ha detectado una menor traslación de la crisis energética al resto de precios de lo esperado. 

En lo que respecta al déficit público, el banco estima que se disparará hasta el 2,7% del PIB. Una cifra que aún está por debajo de la barrera simbólica del 3%, pero que queda muy por debajo del 2,1% que el Gobierno había pactado con Bruselas para este ejercicio. El paquete de medidas para aliviar los precio de la energía, la revalorización de las pensiones y el incremento en el pago de intereses de la deuda explican el mayor déficit, que debería revertirse en 2027 cuando se espera que decaigan las medidas.