Conocé qué enseña sobre eficiencia y cómo aplicarla en la vida cotidiana.
12 de julio 2026, 20:17hs

Bill Gates: “Elijo a una persona perezosa para hacer un trabajo pesado, porque encontrará la manera más fácil de terminarlo” (Foto: Reuters/Justis Tallis).
“Elijo a una persona perezosa para hacer un trabajo pesado, porque encontrará la manera más fácil de terminarlo”, es la frase de Bill Gates que no es un elogio a la pereza entendida como desinterés o abandono, sino a la capacidad de encontrar soluciones más simples y eficientes para tareas complejas.
En este contexto, la “pereza” funciona como provocación: representa a quien no acepta procesos largos sin cuestionarlos y busca un camino más corto, siempre que el resultado sea correcto.
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Por ejemplo, ante una tarea repetitiva, una persona podría seguir el procedimiento al pie de la letra, mientras que otra —la “perezosa” del ejemplo— podría crear un modelo, organizar los pasos o usar una herramienta para terminar más rápido y con menos esfuerzo.
La diferencia clave está en que la eficiencia reduce el esfuerzo sin sacrificar calidad ni seguridad, mientras que la pereza común lleva a posponer, delegar o abandonar la tarea.
Una solución eficiente debe funcionar de manera consistente y evitar problemas futuros: ahorrar tiempo hoy, pero generar complicaciones después, no es una mejora real.
Cómo aplicar el concepto de eficiencia en la vida diaria
El mensaje detrás de la frase invita a cuestionar los hábitos y buscar mejoras antes de encarar tareas repetitivas. Algunas estrategias prácticas para trabajar de manera más inteligente incluyen:
- Agrupar tareas similares para evitar cambios constantes de atención.
- Crear plantillas prediseñadas para mensajes o documentos frecuentes.
- Organizar las herramientas cerca del lugar donde se usan.
- Automatizar tareas sencillas y rutinarias.
- Eliminar pasos duplicados que no aportan al resultado final.

La frase trata de referirse a la eficiencia en el trabajo, al encontrar el camino más rápido y correcto (Foto: Adobe Stock),
Estas acciones no implican trabajar menos, sino trabajar mejor. Encontrar un método más simple suele requerir observación, prueba y error, y la voluntad de ajustar el proceso. El esfuerzo se traslada de la repetición mecánica al razonamiento y la mejora continua.
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La lección detrás de la frase viral
Aunque la autoría de la frase sigue siendo incierta, su enseñanza principal es clara: no hay que aceptar la dificultad solo porque siempre se hizo así. Entre hacer una tarea sin pensar y no hacerla, existe una tercera opción: hacerla bien, con menos desperdicio y más inteligencia.