Las exportaciones argentinas de trigo transitan una campaña histórica. Si bien en mayo los embarques sumaron 786.042 toneladas, un 30% menos que en abril, cuando habían alcanzado 1,127 millones de toneladas, el acumulado de la campaña comercial entre noviembre de 2025 y mayo de 2026 llegó a 14,774 millones de toneladas, un volumen récord para ese período. La cifra supera ampliamente los 8,1 millones exportados en igual tramo de la campaña anterior y los 5,9 millones registrados dos ciclos atrás.
De acuerdo con el último Monitor Agroindustrial de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), la baja mensual de mayo responde a una desaceleración respecto del fuerte ritmo de embarques observado en abril, aunque el desempeño acumulado confirma una de las mejores campañas exportadoras para el cereal.
En paralelo, la comercialización del trigo también muestra un elevado grado de avance: al 24 de junio pasado restaban por colocar para la exportación unos 4,5 millones de toneladas, sobre un saldo exportable estimado en torno de 19 millones de toneladas. El trigo tuvo el año pasado una cosecha récord con 27,8 millones de toneladas, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
El buen desempeño exportador no se limitó al trigo. En mayo último, las exportaciones de poroto de soja alcanzaron 1640 millones de toneladas, el mayor volumen para ese mes de los últimos cinco años, mientras que las ventas externas de harina de soja crecieron un 3,37% frente a abril, hasta 2,479 millones de toneladas. A su vez, las exportaciones de aceite de soja sumaron 522.951 toneladas, el mayor registro para un mes de mayo de los últimos cinco años, y las de aceite de girasol aumentaron 4,9% respecto de abril. En este último caso, el acumulado de enero a mayo alcanzó 687.318 toneladas, un récord para ese período.
El girasol
En tanto que en el mercado mundial el girasol se encamina a una campaña récord, impulsado por una fuerte recuperación de la producción en el hemisferio norte. Según el último informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la cosecha global alcanzará 62,66 millones de toneladas en la campaña 2026/27, un 13,4% más que en el ciclo anterior y por encima del máximo histórico registrado en 2021/22. En ese contexto, la molienda mundial también marcaría un nuevo récord, con un crecimiento del 11,6%, reflejando una demanda sostenida de aceite y subproductos.
Pese al incremento de la oferta proveniente de Ucrania, Rusia y la Unión Europea, la cadena argentina del girasol mantiene un desempeño sobresaliente. De acuerdo con el Informe de Coyuntura de Asagir, las exportaciones del complejo girasol totalizaron US$1674,1 millones entre enero y mayo de este año, lo que representa un salto interanual del 126,1%. El sector ya explica el 7,6% de las exportaciones agroindustriales del país, muy por encima del crecimiento promedio registrado por el conjunto del agro.
El dinamismo también se refleja en la actividad industrial. Durante marzo se alcanzó un récord histórico mensual de molienda con 565.000 toneladas procesadas y, en el acumulado de los primeros cinco meses del año, el crushing llegó a 2,322 millones de toneladas, un 32,8% más que en igual período de 2025.
De cara a la próxima campaña, el USDA proyecta que la producción argentina crecerá de 7,4 a 8 millones de toneladas, otra marca récord. En materia de precios, el escenario continúa siendo favorable para los productores, aunque Asagir advierte que la recuperación de la oferta global podría moderar las cotizaciones en los próximos meses como consecuencia del aumento de los stocks mundiales.
Aun con un escenario internacional más competitivo, las perspectivas para las exportaciones argentinas siguen siendo positivas. El USDA estima que los envíos de aceite de girasol pasarán de 1,925 a 2,05 millones de toneladas en la nueva campaña. Sin embargo, el mayor protagonismo de Rusia y la recuperación de Ucrania provocarían una leve reducción de la participación argentina en el comercio mundial, que bajaría del 14,1% al 13,1%, en un mercado cada vez más disputado.