Abelardo de la Espriella saluda al centro. Nayib Bukele a la izquierda y Javier Milei a la derecha. Fondo: un mapa de América Latina.

La imagen muestra a Abelardo de la Espriella en el centro, realizando un saludo militar junto a las figuras de Nayib Bukele y Javier Milei, superpuestas en un mapa de América Latina. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La campaña presidencial de Abelardo de la Espriella en Colombia adoptó elementos del modelo de comunicación política y seguridad de Nayib Bukele en El Salvador.

Según The New Yorker, diario estadounidense, esa referencia ordenó su discurso, su estrategia digital y parte del debate electoral de 2026.

Varios testimonios recogidos en Medellín y otras ciudades colombianas apuntan a que la popularidad de Bukele trascendió fronteras y se consolidó como un modelo para ciudadanos preocupados por la violencia y la inseguridad en Colombia. “El video en el que dice: ‘El noventa y nueve por ciento del país es libre’, me impactó mucho”, relató un barbero de Medellín, quien asoció su apoyo a De la Espriella con la admiración por el mandatario salvadoreño, relata el medio.

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Analistas citados en la publicación sostienen que la maquinaria de contenidos digitales de Bukele ofreció un modelo exportable. Su estrategia, basada en la viralización de videos, el uso de influencers y la gestión directa de la narrativa en redes sociales, fue replicada por la campaña de De la Espriella.

Esta influencia se reflejó tanto en la estética de los mensajes como en la promesa de mano dura contra el crimen, un aspecto del debate electoral colombiano.

La comparación entre las estrategias de seguridad de Gustavo Petro, presidente saliente, y las de Bukele ocupó un lugar en la discusión pública.

Mientras Petro apostó por negociaciones con grupos armados bajo el concepto de “Paz Total”, De la Espriella y sus aliados promovieron la idea de un enfoque más contundente, y se inspiraron en la experiencia salvadoreña.

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Imágenes de la megaprisión CECOT y videos de prisioneros fueron ampliamente difundidos como ejemplos de eficacia, según detalló el diario.

El “modelo Bukele” ganó notoriedad internacional por las masivas capturas de pandilleros y el endurecimiento de medidas de seguridad implementadas en El Salvador. (FOTO:Foreign Affairs Latinoamérica)
El “modelo Bukele” ganó notoriedad internacional por las masivas capturas de pandilleros y el endurecimiento de medidas de seguridad implementadas en El Salvador. (FOTO:Foreign Affairs Latinoamérica)

La narrativa de “ley y orden”, reforzada por el éxito percibido de Bukele en la reducción de homicidios, influyó en la percepción de los votantes colombianos.

Datos citados indican que la tasa de homicidios en Colombia alcanzó su punto más alto en tres administraciones durante el mandato de Petro, un dato que fue aprovechado por la campaña de De la Espriella para argumentar la necesidad de un cambio de rumbo.

El impacto del modelo salvadoreño se extendió a la iconografía y los espacios simbólicos.

Durante la campaña, se observaron carteles con la imagen de Bukele adaptada a símbolos colombianos, y De la Espriella llegó a expresar públicamente su apoyo al enfoque de seguridad aplicado en El Salvador, según reportó The New Yorker. Esta sintonía fue reforzada por la participación de figuras en redes sociales y la adopción de una estética visual inspirada en la comunicación directa popularizada por Bukele.

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El fenómeno no se limitó a Colombia. Cifras recogidas muestran que, en 2025, Bukele era el político extranjero más admirado entre los chilenos, con un 46% de apoyo, y su modelo influyó en recientes campañas presidenciales de la región, incluidas las de Ecuador, Costa Rica y Perú.

- crédito Imagen Ilustrativa Infobae
Nayib Bukele, presidente de El Salvador, y Abelardo de la Espriella, mandatario de Colombia. Foto: crédito Imagen Ilustrativa Infobae

El éxito de la maquinaria digital y de comunicación de Bukele —respaldada por el uso de influencers, bots y una narrativa positiva en redes sociales— fue considerado por los analistas consultados por The New Yorker también como un riesgo para la región, ya que ofreció un modelo replicable para candidatos con estrategias semejantes.

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Según la publicación, diplomáticos de Estados Unidos debatieron la mejor manera de comunicar las preocupaciones sobre la situación en El Salvador, y reconocieron la dificultad de contrarrestar el atractivo de la narrativa dominante impulsada desde San Salvador.

La campaña de De la Espriella culminó con su victoria en una contienda marcada por la polarización y la demanda de seguridad. Tras asumir la presidencia, el dirigente colombiano eligió una base militar en Cali para pronunciar su primer discurso, un gesto simbólico que evocó la impronta de firmeza y control asociada a la figura de Bukele.