Después de dos meses de ocupación por parte de estudiantes, el Canal Once ya recuperó sus instalaciones del Casco de Santo Tomás; sin embargo, la televisora del IPN informó daños en la videoteca.
Los daños incluyen material histórico de Aquí nos tocó vivir, programa de Cristina Pacheco.
Las primeras evaluaciones realizadas tras la recuperación de las instalaciones de Canal Once han revelado “daños identificados durante las primeras evaluaciones técnicas realizadas en la Videoteca”, según expresaron los medios públicos y sociales de México y América Latina.
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La videoteca resguarda 67 años de memoria audiovisual del país, sufrió afectaciones luego de más de dos meses de ocupación, periodo en el cual fue imposible realizar labores de mantenimiento.
Representantes de los medios públicos advirtieron en su comunicado:
“La imposibilidad de acceder oportunamente a las instalaciones para realizar labores de revisión, mantenimiento y conservación representaba un riesgo real para uno de los acervos audiovisuales públicos más importantes de México. Ese riesgo comienza a materializarse”.
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La preocupación de los medios no se limita a la pérdida de materiales físicos.
“Las afectaciones detectadas no representan únicamente la pérdida de materiales audiovisuales. Constituyen un daño al patrimonio documental, histórico y cultural del país”, señalaron, subrayando que muchos de los registros son irrepetibles.
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Entre los materiales con mayor valor patrimonial se menciona el archivo de Aquí nos tocó vivir, conducido por Cristina Pacheco.
Sobre este legado, el comunicado destaca: “Su posible afectación trasciende el ámbito de una institución; representa una pérdida para la memoria colectiva de México”.
La inscripción de este archivo en 2010 en el Registro Memoria del Mundo de México de la UNESCO acredita, según la declaración, “su extraordinario valor documental”.
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El posible daño a este acervo es motivo de alarma para quienes consideran que la memoria audiovisual pertenece a toda la sociedad.

Los medios públicos y sociales hicieron un llamado respetuoso, pero firme:
“Llamamos a las autoridades competentes para que las investigaciones en curso se desarrollen con el máximo rigor técnico y jurídico, y permitan determinar el alcance de las afectaciones”.
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También convocaron a organismos nacionales e internacionales especializados a sumarse al proceso.
En un fragmento dirigido a la opinión pública se agrega: “Preservar la memoria de México no es únicamente una responsabilidad institucional, es un deber con las generaciones presentes y futuras”.
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Con este mensaje, las televisoras públicas reafirmaron su compromiso con la “protección, conservación y difusión del patrimonio audiovisual nacional”.

El hecho ha puesto de manifiesto el riesgo que enfrentan los archivos históricos cuando no se garantiza su acceso y mantenimiento.
El comunicado concluye con una exhortación colectiva a asumir la protección de la memoria como un deber social, más allá de lo institucional.
Las autoridades de Canal Once, encabezadas por Renata Turrent, confirmaron que la videoteca, que resguarda 67 años de historia audiovisual mexicana, sufrió alteraciones graves en su inventario y organización.
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Las cintas y discos estaban esparcidos en el suelo, muchos fuera de sus cajas y con signos visibles de daño.
Durante la revisión inicial, el equipo técnico detectó que el material más delicado, especialmente las cintas analógicas, fue pisoteado o manipulado sin precaución.
La responsable de la videoteca, Beatriz Cid, relató que nunca antes había presenciado una alteración semejante en el patrimonio audiovisual de la institución.
El hecho representa un riesgo directo para la memoria colectiva y el acceso público al acervo cultural y educativo que Canal Once ha preservado desde 1959.
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El canal ha iniciado una inspección exhaustiva para determinar la magnitud del daño y descartar posibles sustracciones.