Cataluña aspira a que antes de final de año esté en vigor el nuevo modelo de financiación autonómica pactado entre el Gobierno de Pedro Sánchez y ERC que le garantiza casi 4.700 millones más y que la mayoría de las otras comunidades rechazan por, entre otras cosas, incluir el principio de ordinalidad, es decir, que sus aportaciones estén al mismo nivel que lo que recibe. Pero, mientras eso llega, sigue beneficiándose del actual, y caducado, modelo, pactado en 2009 por el ejecutivo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero y, como ahora, el partido liderado por Oriol Junqueras.
Solo en un año, entre 2023 y 2024, Cataluña disparó un 43% el superávit de financiación respecto a la media de las comunidades autónomas. Si en 2023 ingresó 510,53 millones más que la media en virtud del modelo de financiación, en 2024 es cifra se elevó hasta los 729,33 millones de euros, lo que coloca a la región catalana como la que más dinero recibió, en términos absolutos, por encima de la media por habitantes ajustado.
Así lo ratifican los datos incluidos en el último informe que ha publicado Fedea, la Fundación de Estudios de Economía Aplicada, sobre la liquidación efectiva del sistema de financiación de las comunidades del régimen común, lo que excluye a País Vasco y Navarra.
Eso significa que cada catalán recibe, aplicando el criterio de población ajustada, 93 euros más que la media, una cantidad que en 2023 fue de 66 euros. En conjunto, Cataluña ingresó en 2024 por el sistema de financiación autonómica 28.818,90 millones de euros o, lo que es lo mismo, 3.759 euros por habitante. De media, cada español recibió 3.666 euros, lo que equivale a un índide financiación que, en el caso de la comunidas gobernada por Salvador Illa, fue del 102,5.
Cataluña, una vez más, se situó entre las comunidades más beneficiadas por el actual modelo, caducado desde 2014, aunque otras regiones salieron aún mejor paradas en lo que se refiere a la financiación por habitante. Como viene siendo habitual, entre éstas se sitúan Cantabria, con 683 euros más que la media; La Rioja, con 448 euros; Extremadura, con 390 euros; Baleares, con 335 euros, o Castilla y León, con 208 euros más por habitante.
En el otro extremo se situaron en 2024, como en ejercicios anteriores, las comunidades tradicionalmente infrafinanciadas. El informe de Fedea ratifica que Murcia, Valencia, Castilla La Mancha y Andalucía están en la cola de la financiación autonómica.
Por habitante ajustado y respecto a la media, un murciano recibió en 2024 294 euros menos que la media y un valenciano, 263 euros menos. Por su parte, un castellano manchego perdió 196 euros y un andaluz, 193 euros.
En términos absolutos, la gran perjudicada es Andalucía (debido a que su población ajustada es de 8,5 millones de habitantes), cuyo déficit de financiación se situó en 2024 en 1.633,97 millones de euros, seguida de Valencia, con 1.358,08 millones, Murcia, con 455 millones, y Castilla La Mancha, con 425,45 millones.
En conjunto, la financiación a las comunidades autonómas en ese ejercicio ascendió a 166.165,98 millones de euros, con unos recursos extra de 25.000 millones para las comunidades con menos recursos, aportados mayoritariamente por la Comunidad de Madrid, con un 76% del total.
Los datos de la liquidación de 2024 conocidos tras la publicación de este informe han provocado ya reacciones airadas por parte de las comunidades infrafinanciadas, como Andalucía. La consejera andaluza de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Carolina España, ha señalado que "no se puede mantener un sistema que perjudica sistemáticamente a los mismos" y ha denunciado que Andalucía "es la comunidad que, de nuevo, sufre el mayor déficit de financiación, por un sistema que nació siendo lesivo para una parte muy importante de los españoles, gracias al acuerdo suscrito en su día por el PSOE de Zapatero con ERC".
La también portavoz del ejecutivo andaluz ha sostenido que "en lugar de resolver los desequilibrios y las injusticias que genera el modelo de financiación, el Gobierno de Pedro Sánchez trata de imponer otro, también pactado con los independentistas, que agrava aún más las diferencias".
El ministro de Hacienda, Arcadi España, tiene marcado en rojo en su agenda el 4 de septiembre como el día en el que el nuevo modelo de financiación autonómico -pactado por su antecesora, María Jesús Montero, y los independentistas catalanes de ERC- reciba el impulso definitivo para que, antes de final de año, pueda ser votado en el Congreso de los Diputados.
La convocatoria del Consejo de Política Fiscal y Financiera fue aplazada a ese día ante la evidencia del rechazo mayoritario de las comunidades, no solo las del PP sino también por parte de Asturias y Castilla La Mancha, gobernadas por el PSOE.