Acaba de aterrizar en Disney+ la serie alemana City of Blood, una distopía situada en un Berlín dividido por una catástrofe sanitaria, el calentamiento global y la desigualdad que, además, convierte a los vampiros en una élite que controla el crimen y aspira al poder político.
La ficción consta de ocho episodios, dirigidos por Philipp Kadelbach, y adapta la novela gráfica Berlinoir, del ilustrador Reinhard Kleist y el escritor Tobias O. Meißner.
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El punto de partida es el reencuentro de Bea Hoffmann y Phoebe Kaya, dos hermanas separadas durante la infancia que han crecido en extremos opuestos de la ciudad. Bea, interpretada por Lea Drinda, vive bajo la protección de su madre adoptiva y padece una enfermedad crónica; Phoebe, a quien da vida Soma Pysall, ha aprendido a sobrevivir en las calles.
La crisis climática ha dejado una ciudad abrasadora, cubierta de polvo y con recursos básicos escasos. Los sectores acomodados se resguardan en zonas protegidas por una enorme cúpula climatizada, capaz de recuperar la vegetación, mientras el resto de la población afronta la violencia, la corrupción y la precariedad.
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La sangre es la mercancía más valiosa del mercado negro y sostiene una economía clandestina de la que dependen quienes habitan las áreas más desfavorecidas. Los vampiros, lejos de actuar como una amenaza aislada o visible para todos, operan mediante el dinero, las influencias y el control de las redes criminales.

La cúpula que protege a las zonas residenciales también responde a sus intereses: les permite volver a vivir bajo el sol. Desde esa posición, moldean un orden social que preserva sus privilegios y mantiene sometida a una población que desconoce su existencia y centra sus esfuerzos en sobrevivir.
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El regreso de Bea y Phoebe coincide con unas elecciones decisivas y amenaza la estabilidad construida en la ciudad. El vínculo familiar sirve para enfrentar dos experiencias de Berlín: la de quienes han encontrado amparo dentro de la estructura dominante y la de quienes conocen las consecuencias de quedar fuera de ella.
El reparto incluye a Franz Hartwig, David Schütter, Jördis Triebel y Lars Eidinger, actor alemán conocido por la serie Babylon Berlin y que estará presente en Man of Tomorrow, de James Gunn. Eidinger interpreta a Zeno Gennardi, relacionado con la comunidad vampírica, y Triebel encarna a Laura Hoffmann.
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La lectura política es uno de los rasgos centrales de la serie. La ficción utiliza el mito vampírico para abordar la lucha de clases, la crisis climática y el sometimiento de la mayoría social por una minoría privilegiada.

La ciudad ocupa buena parte del metraje a través de sus calles y edificios deteriorados. La producción evita una visión de futuro basada en grandes avances tecnológicos y propone, en cambio, una Berlín deteriorada por el conflicto bélico global, el cambio de la atmósfera y una desigualdad que la clase política no logra corregir.
City of Blood está disponible en Disney+ y plantea si la amenaza principal procede de los vampiros o de una ciudad que ya había normalizado la explotación, la escasez y el poder de una minoría antes de que esas criaturas revelasen su influencia.
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