Actualizado Lunes, 5 octubre 2026 - 19:19

Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT) han llegado a un acuerdo para convocar una huelga general. Finalmente, los dos grandes sindicatos de clase han cedido a la presión de la calle y han pactado dar el paso hacia esa convocatoria histórica que le estaban exigiendo desde el Sindicato de Inquilinas. Lo hacen tras haber reflexionado mucho y valorado todas las opciones de movilización y sus posibilidades jurídicas, y después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya anunciado el adelanto de las elecciones generales para el próximo 29 de noviembre.

Según puede adelantar EL MUNDO, tras varios días de incertidumbre, CCOO y UGT convocarán una huelga general por la vivienda. Así lo han acordado este lunes las direcciones de ambos sindicatos. La idea es llevar a cabo una jornada completa de movilización, es decir, un paro de 24 horas a nivel nacional. Si bien la fecha está aún por cerrar, ya que tienen que ponerse de acuerdo con el Sindicato de Inquilinas y el resto de organizaciones sindicales y movimientos sociales que se sumen a la convocatoria, fuentes consultadas apuntan a que la intención es celebrar la huelga antes de la campaña electoral, que arrancará el 13 de noviembre.

"Los sindicatos CCOO y UGT acuerdan la convocatoria de una huelga general de 24 horas este otoño para reivindicar salarios dignos para acceder a una vivienda digna, acuerdo que tendrá que ser ratificado por sus máximos órganos de dirección", confirman fuentes sindicales. En un comunicado, CCOO y UGT afirman que "la huelga general interpela a las diferentes administraciones públicas que tienen competencias en materia de vivienda y a las organizaciones empresariales que deben asumir que los salarios tienen que garantizar el acceso a un bien básico como es la vivienda".

"UGT y CCOO llaman a las personas trabajadoras a sumarse a esta campaña, en los centros de trabajo y en la calle, y a secundar la huelga general", animan los sindicatos. Y concluyen: "Seguiremos en la movilización y en la negociación colectiva hasta que la vivienda deje de ser un privilegio, y los salarios permitan vivir con dignidad".

Ha sido una jornada de intensas reuniones. Los secretarios generales de CCOO, Unai Sordo, y UGT, Pepe Álvarez, han convocado a sus órganos de dirección y se han producido diversos debates tanto internos como entre ambas organizaciones. La convocatoria de huelga general no es una decisión menor. Más bien al contrario, la envergadura de una movilización de estas características obliga a medir cada paso con precisión quirúrgica y a valorar todos los posibles escenarios y consecuencias. Especialmente cuando la convocatoria no responde, de facto, a un conflicto laboral, y cuando la CEOE ha advertido de que estará vigilante.

El Real Decreto-ley 17/1977, de 4 de marzo, sobre relaciones de trabajo establece que una huelga es ilegal "cuando se inicie o se sostenga por motivos políticos o con cualquier otra finalidad ajena al interés profesional de los trabajadores afectados". Y esto es lo que ha generando sospechas a la CEOE y dudas dentro de los propios sindicatos. Las huelgas políticas están prohibidas y CCOO y UGT lo saben. Por eso se han esforzado por encontrar el encaje laboral, vinculando la crisis de vivienda a la precariedad salarial y la pérdida de poder adquisitivo, después de que el presidente de la patronal, Antonio Garamendi, advirtiera públicamente de que una huelga general por la vivienda sería "ilegal".

De este modo, los sindicatos incorporan el conflicto de rentas en el marco de las grandes movilizaciones por la vivienda. "Los salarios no alcanzan a pagar la vivienda y hacer frente a la inflación", defienden. De hecho, el conflicto de rentas al que se refieren las organizaciones sindicales está presente en el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), el gran pacto de salarios donde también se habla de vivienda y cuya negociación mantiene bloqueada la patronal en plena crisis de inflación.

El Sindicato de Inquilinas, que lleva días presionando por la huelga general, ya había confirmado esta mañana que acudiría a la convocatoria de la Confederación General del Trabajo (CGT), que el fin de semana anunció un paro de 24 horas de la mano de los movimientos sociales que están promoviendo las movilizaciones por la vivienda en toda España. Pero para que la huelga general surta un efecto real en el tejido productivo era necesario que CCOO y UGT, con presencia mayoritaria en las empresas del país, se sumara a la iniciativa.

Después de valorarlo internamente, Sordo y Álvarez dan un paso histórico. La última huelga general en España la convocaron los sindicatos mayoritarios en 2012 contra el Gobierno de Mariano Rajoy, sus políticas de austeridad y su reforma laboral. Ahora el escenario económico es más favorable, pese a la crisis de vivienda y la escalada de la inflación. Nuestro país lidera el crecimiento en la UE y marca récord de empleo. Sin embargo, el panorama político es bastante más complejo, con un adelanto electoral en marcha y la posibilidad de un cambio en el color del Gobierno en el horizonte.