Pekín, 30 ago (EFE).- Las autoridades chinas sancionaron administrativamente a un internauta y amonestaron a otro por difundir contenidos que la Policía considera falsos sobre la riada que golpeó esta semana una zona fronteriza entre el norte de Nepal y el suroeste del Tíbet.

Según la versión policial recogida este sábado por el diario oficial Beijing Daily, uno de los casos afecta a un residente en la provincia central de Hunan, que publicó este miércoles comentarios en una plataforma de vídeos cortos con cifras supuestamente exageradas de muertos y desaparecidos.

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La Policía afirmó que esas publicaciones podían generar "pánico innecesario", sancionó administrativamente al usuario y le ordenó eliminar los comentarios, sin precisar la naturaleza ni la cuantía de la sanción.

El segundo caso corresponde a una mujer que, según las autoridades, publicó en los comentarios de un vídeo informativo una explicación "falsa" sobre la causa del desastre y "distorsionó" lo sucedido.

En este caso, la Policía señaló que la mujer eliminó sus comentarios, recibió una "amonestación educativa" y firmó un compromiso para respetar las normas de internet, sin informar de una sanción administrativa.

China es el país con más internautas del mundo, pero a la vez uno de los que ejercen mayor control sobre los contenidos: servicios populares en el resto del mundo como Google, Facebook, Instagram, X, ChatGPT, TikTok o YouTube están bloqueados en el país desde hace años.

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Mientras, las redes sociales locales como Douyin, Weibo o Xiaohongshu están sometidas a un intenso escrutinio y las plataformas censuran de forma habitual contenidos considerados sensibles o contrarios a las directrices de las autoridades.

Durante emergencias, la legislación china designa a los organismos oficiales como la fuente autorizada. Bajo esta directriz, los medios de comunicación deben tomar como referencia prioritaria los comunicados de las autoridades o agencias estatales.

La riada deja al menos 750 muertos y 3.044 desaparecidos según los últimos recuentos separados de Nepal y China. EFE