La entidad señaló que los valores dependen de costos, ubicación e infraestructura, siempre que estén visibles para el público, en medio de la polémica por un cobro que un creador consideró excesivo en un sitio turístico - crédito @recorri2_/TikTok

El creador de contenido Donovan Brito denunció en redes sociales que pagó $630.000 por un almuerzo familiar en Monserrate, en Bogotá, un caso que reabrió la discusión sobre los precios en zonas turísticas y sobre si debería existir una mayor supervisión cuando los cobros, aunque estén informados al público, son percibidos como excesivos.

Entre los valores que más cuestionó figuran $20.000 por un jugo de mango, $10.000 por una botella de agua, $80.000 por una bandeja paisa y $90.000 por una mojarra. También dijo que dos pechugas de pollo costaron $160.000 y una picada, $50.000.

Según el relato difundido por el propio creador en un video publicado el 15 de junio, la visita ocurrió mientras compartía con familiares que estaban de vacaciones en la capital colombiana. Después de recorrer el cerro, entraron a almorzar a uno de los establecimientos sin revisar antes la carta de precios.

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Me robaron en Monserrate y esto es una denuncia pública porque fue un robo diferente. Mi familia vino de vacaciones y los llevé a Monserrate. Fuimos a almorzar y la cuenta fue por $630.000; no preguntamos precios y ese fue el fatídico error”, afirmó Brito en la grabación.

Monserrate - crédito Camila Díaz/Colprensa
La cuenta en Monserrate incluyó 20.000 pesos por un jugo de mango, 10.000 por una botella de agua, 80.000 por una bandeja paisa y 90.000 por una mojarra - crédito Camila Díaz/Colprensa

La molestia, de acuerdo con su versión, no se limitó al total de la cuenta. También se concentró en que los platos correspondían, según dijo, a un menú tradicional y no a opciones gourmet ni a preparaciones complejas.

“No pedimos cosas exóticas, fue una pechuga, un ajiaco, todo muy normal”, sostuvo. Más adelante comparó el valor de la mojarra con precios que muchos asocian a destinos de alta demanda turística: “Una mojarra, al igual que Cartagena, 90 mil pesos... No tenían nada del otro mundo”.

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La denuncia circuló en YouTube Shorts y en otras redes sociales bajo el título “me robaron en Monserrate” y rápidamente alimentó la conversación sobre los límites del cobro en sitios de alta afluencia.

En su intervención, el creador también admitió que las porciones eran de buen tamaño, aunque insistió en que eso no justificaba las tarifas.

El caso volvió a poner en primer plano una pregunta recurrente en destinos turísticos de Colombia: hasta dónde puede llegar la libertad de precios en restaurantes ubicados en lugares con alta concentración de visitantes. En este episodio, la crítica de Brito se dirigió a la falta de controles sobre valores que, a su juicio, desbordan el promedio de un almuerzo corriente.

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Donovan Brito afirmó que la visita a Monserrate ocurrió durante unas vacaciones familiares en Bogotá y que entraron al restaurante sin revisar la carta de precios - crédito @recorri2_/TikTok
Donovan Brito afirmó que la visita a Monserrate ocurrió durante unas vacaciones familiares en Bogotá y que entraron al restaurante sin revisar la carta de precios - crédito @recorri2_/TikTok

Brito pidió la intervención de las autoridades para revisar lo que ocurre en los restaurantes del cerro. “Me parecen descabellados precios como estos (...). Deberían regular los precios en cada uno de los restaurantes, que cobren precios justos”, dijo.

La discusión, sin embargo, convive con las reglas del libre mercado. Según la Superintendencia de Industria y Comercio, los establecimientos comerciales pueden fijar sus tarifas de acuerdo con sus costos de operación, su ubicación y su infraestructura, siempre que esos precios estén debidamente informados y visibles para el público.

Eso significa que la denuncia expresa una inconformidad por el monto cobrado, pero no constituye por sí misma una conclusión judicial ni una sanción contra el restaurante involucrado.

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Hasta el momento no se conoce un pronunciamiento oficial del establecimiento mencionado ni de la administración de Monserrate sobre lo ocurrido.

Una joven aseguró que pagó 40.000 pesos por dos almojábanas y dos tajadas de queso en Monserrate - crédito @anasolecitou/TikTok
Una joven aseguró que pagó 40.000 pesos por dos almojábanas y dos tajadas de queso en Monserrate - crédito @anasolecitou/TikTok

No es la primera vez que se denuncia un supuesto cobro excesivo en los comercios de Monserrate. Una joven identificada como Ana denunció en TikTok un supuesto cobro excesivo en Monserrate en Bogotá: dijo que pagó 40.000 pesos por dos almojábanas y dos tajadas de queso.

La creadora de contenido afirmó que era la primera vez que subía al cerro y que, tras comprar los alimentos, sintió que a ella y a su acompañante les “vieron la cara”. En el video resumió su experiencia: “Mi primera vez subiendo el Monserrate y me cobraron 40.000 por dos almojábanas y dos tajadas de queso. Muy duro. Esta discoteca cero recomendada”.

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En los comentarios, usuarios le sugirieron preguntar el precio antes de comprar para evitar “sorpresas” y compartieron relatos de cobros altos en el mismo sitio. Entre ellos, una persona afirmó: “A mí me querían cobrar 180 mil por dos ajiacos. Me tocó pelear”, mientras otras mencionaron pagos de 45 mil y 60 mil por distintos productos.