En la temporada 2018-19 comenzó a aplicarse en España el calendario asimétrico con un sorteo que, muy lejos de ser puro, comenzó a incluir todo tipo de condicionantes por parte de los clubes y, principalmente, LaLiga. Entre ellos, evitar fechas y jornadas a los encuentros más llamativos de la competición. Desde entonces, el Clásico no se ha celebrado nunca antes de la séptima jornada, pero antes no era así.

En cuatro ediciones, las tres primeras en el estadio de los madridistas, Barcelona y Real Madrid abrieron la campaña con un duelo directo. La primera fue en la 1942-43, con victoria del Real Madrid por 3-0, dos puntos a la postre decisivos para los blancos… para evitar la promoción. En la 69-70, empate a tres en la última Liga en la que ninguno de los dos acabó entre los tres primeros en la clasificación final. En la 84-85 el Barcelona arrancó con un contundente 0-3 que acabó con su máxima renta de victorias (5, 10 puntos de la época) sobre el segundo clasificado, Por último, en la 92-93, esta vez en la Ciudad Condal, triunfo azulgrana por 2-1, dos puntos de diferencia que valieron el título en el segundo final consecutivo de infausto recuerdo para los madridistas en Tenerife.

La primera jornada de Liga trae otros recuerdos, como uno de los  momentos de mayor crisis del Barcelona. Tras salvar la categoría en la 39-40 a través de la promoción, el curso siguiente no comenzó con redención sino con la mayor goleada de un estreno de campaña, con el Sevilla de Campanal (cinco dianas) haciendo añicos al conjunto azulgrana (11-1) y eso que el primer gol fue barcelonista. Un equipo hispalense que en la temporada siguiente se daría el segundo mayor festín en la historia de las primeras jornadas, con un 10-0 al Oviedo y seis goles de Raimundo. En la 55-56, el Atlético le endosó un 9-0 a un Hércules que acabó descendiendo como farolillo rojo y en la 32-33 el Betis cuajó el peor estreno en Primera, al perder en su debut 9-1 en Bilbao frente al Athletic, con manita de Iraragorri.

El campeón contra el sucesor

Di Stéfano perdió ante el Valencia en su debut, con gol anulado incluido, pero acabó con su primer título

Di Stéfano perdió ante el Valencia en su debut, con gol anulado incluido, pero acabó con su primer títuloArchivo MARCA

Otros cuatro duelos acabaron siendo el enfrentamiento del vigente campeón contra el que terminó reeemplazándole. Fue el caso de la 31-32, cuando el Real Madrid empató 1-1 contra un Athletic al que acabó sucediendo en el palmarés. En la 39-40 volvió a pasarle a los leones, que perdieron en el estreno 1-3 frente al Atlético, otra vez un resultado que de ser al contrario hubiera permitido a los bilbaínos retener una corona que finalmente pasó a manos atléticas. En la 41-42, el Atlético aspiraba a su tercer título consecutivo y pareció confirmarlo con el 3-0 en la apertura frente al Valencia, pero Mundo y compañía terminaron por llevarse el primer trofeo liguero a la capital del Turia. Los valencianistas fueron los últimos en volver a enfrentarse en la primera jornada al vigente campeón en su camino para desbancarle. Fue el equipo de Rafa Benítez en la 2001-02, venciendo 1-0 con gol de Angulo al Real Madrid para terminar conquistando la Liga.

Perder en la primera jornada

El Valencia es el único equipo que ha logrado ganar a domicilio en el estreno al rival que acabaría proclamándose campeón de Liga. En la 1954-55 Wilkes y Seguí colocaron el 0-2 a los valencianistas sorprendiendo al Real Madrid del debutante Di Stéfano, con un resultado final de 1-2. "El Valencia no dejó jugar", manifestó la rutilante madridista, pero a partir de ahí arrancó el camino de la primera de sus ocho Ligas.

En la 1972-73, otra vez el Valencia al asalto, en este caso en el Vicente Calderón frente al Atlético de Max Merkel. Luis Aragonés adelantó a los rojiblancos, pero la alegría fue efímera ante la acierto de Quino (dos) y Adorno, así como la sobresaliente actuación del exdeportivista Manolete, en el primero de sus únicos cinco encuentros como valencianista. Acabaría siendo el tercer y último título liguero de una generación de históricos del Atlético: Adelardo, Luis, Rodri, Martínez Jayo, Ufarte...

El futuro campeón de Liga no pierde en la primera jornada desde que el Numancia lograse un histórico triunfo en Los Pajaritos frente al Barcelona en la 2008-09, con un gol de Mario. El arranque de los sorianos terminó en descenso con su última aventura en Primera hasta la fecha, A domicilio, los campeones cayeron otras 10 veces en su primer compromiso liguero de la temporada, siendo la mayor la del Atlético frente al Athletic en la 1950-51, con un 4-0 adverso.

Los mejores estrenos de los ascendidos

La mejor puesta en escena de un recién ascendido correspondió al Oviedo, que en su estreno en Primera, en la 1933-34, dio un repaso al Barcelona por 7-3, con Herrerita (doblete) y Lángara (triplete) haciendo las delicias de los carbayones frente a un rival en inferioridad durante más de una hora por lesión y que hizo que de nada le valiera adelantarse 0-3. Fuera de casa, solo cuatro triunfos de recién ascendidos y todos por un gol de diferencia: Alcoyano en Murcia (1945-46, 2-3), Compostela (1995-96, 0-1) y Leganés (2016-17, 0-1) en Vigo ante el Celta y Huesca en Éibar (2018-19, 1-2).

El récord de Lazcano para el Real Madrid ante el Europa

La primera jornada de Primera división dejó para la historia el mejor estreno goleador de un jugador en una primera jornada. Lazcano dejó el registro en cuatro tantos para el Real Madrid ante el Europa en el inapelable 5-0.

En tres se quedaron Pedro Irureta (Alavés 1932), Lángara (Oviedo 1933), Enrique Rubio (Atlético 1939), Martín González (Atlético 1943), Arza (Sevilla 1943), Cabrera (Atlético 1980), Romario (Barcelona 1993) y, el último, André Silva para el Sevilla ante el Rayo Vallecano en 2018 (1-4), el mejor a domicilio junto al rojiblanco Enrique (1-3 frente al Athletic).

Puesta de largo... y adiós

Alrededor de medio centenar de jugadores arrancaron una temporada con la ilusión del debut en Primera en la jornada inaugural... sin saber ni tener en mente que no volverían a disfrutar la experiencia. Solo dos de ellos se llevaron al menos el premio extra de haber marcado un gol. 

En el ya mencionado 7-3 del estreno del Oviedo en Primera, Vantolrá adelantó al Barcelona con un doblete y el debutante Ramón Miranda puso al guinda con el 0-3 al cuarto de hora, pero tuvo que retirarse con el 1-3 al romperse una pierna mientras la afición protestaba enérgicamente pensando que fingía una lesión... El avilesino no volvió a jugar en la máxima categoría y solo 45 partidos en seis campañas en Segunda, asentándose en Ferrol como jugador y posteriormente como entrenador.

Histórico José Antonio en el Getafe

El Getafe celebra su primer gol en Primera, obra de José Antonio

El Getafe celebra su primer gol en Primera, obra de José AntonioToni Garlán

Posiblemente, la historia más increíble de los debuts en Primera en el estreno de una temporada sea el de José Antonio Serrano. El lateral zurdo, canterano del Getafe fue uno de los 11 jugadores que Quique Sánchez Flores dispuso para el histórico estreno getafense en la máxima categoría, en La Romareda, junto a veteranos como Pernía, Vivar Dorado, Pachón, Yordi... 

El sueño dio paso a un gol legendario, el 0-1 parcial, el primero, aunque el Zaragoza luego remontó para imponerse 3-1. Levitó durante 80 minutos, Cubillo ocupó su lugar en el campo, Quique no volvió a contar con él ni el madrileño volvió a jugar en el fútbol profesional tras aquella primera jornada de la temporada 2004-05.