Guillermo Ortega

14/09/2026

Actualizado a las 14:17h.

La Universidad de Granada está en shock. Ese puede ser el resumen más gráfico de lo que se está viviendo este lunes 14 de septiembre, después de conocerse la terrible noticia de que Claudia Tacoronte Aguilera, que estudió tres años en la ciudad y había empezado el cuarto curso de Educación Infantil en México, ha sido asesinada en el municipio de Cuautla.

En la facultad de Ciencias de la Educación, como en todos los edificios universitarios del campus granadino, se ha guardado a las once de la mañana un minuto de silencio. Lo han secundado antiguos compañeros de Claudia, que tan trastornados estaban que no han podido articular palabra. Hoy empezaban sus clases y siempre recordarán lo triste que fue ese primer día.

Se sabe por ahora poco de ella. Nació en Gran Canaria hace 21 años. Allí siguen sus padres y ella se vino a Granada el segundo año de su etapa universitaria. Pasó en la ciudad dos ejercicios y decidió hacer el último curso en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, en el centro del país, como alumna de intercambio.

¿Es un lugar especialmente inseguro? Según la decana de la facultad granadina, Katia Caballero, los estudiantes españoles que acuden allí «saben de la peligrosidad de ciertos países y tienen recomendaciones de cómo deben actuar para relacionarse o para desplazarse, pero estas actuaciones son incontrolables, nunca había pasado algo así y lo hemos sufrido como un golpe muy fuerte, ha sido un asesinato».

En México habían empezado las clases hace un mes, los alumnos como Claudia estaban «instalados e integrados», ha añadido la decana, que desconoce más detalles del tremendo suceso. Tampoco Juan Luis Benítez, vicerrector de Estudiantes y Vida Universitaria, que entiende que, por el momento, lo único que puede hacerse desde la institución es ponerse al servicio de la familia y del estudiantado «para dar toda la ayuda posible».

En todos los centros del campus granadino se ha guardado un minuto de silencio

En todos los centros del campus granadino se ha guardado un minuto de silencio.

(Antonio L. Juárez)

Eso incluye la psicológica. Hoy abundan los alumnos que están ciertamente tocados. Benítez ha avanzado que, quienes la necesiten, recibirán ayuda psicológica porque así lo manda el protocolo de la universidad. Aunque admite que «no hay protocolo que pueda ayudar a asimilar un asesinato de un miembro de nuestra comunidad».

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Katia Caballero lo corrobora: «Ha sido un jarro de agua fría, un golpe muy fuerte para nuestra universidad y nuestra facultad. Estamos pasando por un momento muy triste y lo único que podemos hacer por el momento es enviar nuestras más sinceras condolencias a sus familiares».

Hay algo más de veinte estudiantes de la Universidad de Granada que han comenzado el curso académico en México. Todos ellos ya han sido alertados de la especial y tremenda circunstancia que acaba de ocurrir. «Ha habido contactos con el estudiantado de allí», ha precisado el vicerrector.

En el Rectorado, donde también se ha guardado un minuto de silencio, el rector, Pedro Mercado, ha vuelto a manifestar su «absoluta repulsa» por el asesinato. «Toda la comunidad universitaria está experimentando un gran dolor y estamos recibiendo muy numerosas muestras de condolencia de todas las instituciones».

Sobre Claudia, ha manifestado que, «como miles de estudiantes que viven la experiencia de la internacionalización y que lamentablemente ha sufrido algo tan triste como esa muerte tan violenta que ha padecido. Nos hemos puesto ya en contacto con su familia, y nos ponemos también a disposición de la Facultad de Ciencias de la Educación».

«Tenemos 27 estudiantes en México y ya nos hemos puesto en contacto con ellos para decirles que, cualquiera que pueda tener una situación de inseguridad, tendrá nuestro apoyo en las circunstancias que correspondan para ofrecerles normalidad en su vida académica».

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