El estadio Francisco Sánchez Rumoroso de Coquimbo fue testigo de una noche inolvidable para el fútbol argentino. Con la impronta ganadora que lo acompañó a lo largo de su carrera dentro de las canchas, Martín Palermo reunió a sus dirigidos en un círculo cerrado antes de la tensión de los penales y les inyectó una dosis inigualable de carácter.

Platense hizo historia en la Copa Libertadores: derrotó a Coquimbo Unido en los penales y clasificó a cuartos de final

"Voy decidido a lo que voy a hacer, convencido. Seguro que pateo el penal con toda la fuerza, con el corazón. Lo siento ahí adentro. Tenemos que estar convencidos", les expresó el técnico a sus futbolistas, exigiendo temple y confianza absoluta para afrontar la definición desde los doce pasos tras el 0-0 en el tiempo reglamentario (que se sumaba al 1-1 de la ida en Vicente López).

Durante el desarrollo del tiempo regular, Platense mostró credenciales de protagonista absoluto en condición de visitante. El conjunto de Saavedra manejó los hilos del encuentro con un 55% de posesión y acumuló 15 remates frente a los 10 de los locales.

La definición desde los doce pasos fue un auténtico test cardíaco. Los primeros trece ejecutantes de la serie inflaron la red con absoluta precisión, llevando la tensión al límite. En ese escenario de máxima presión emergió la figura gigante de Juan Pablo Cozzani.

El arquero no solo cumplió con su rol bajo los tres palos, sino que se animó a patear y convertir su propio penal. Instantes después, en el séptimo turno de la tanda y con el marcador 6-6, se vistió de héroe al contenerle el disparo a Salvador Cordero. De inmediato, Martín Barrios sentenció el 7-6 definitivo para desatar la locura del Calamar.

Premio millonario y el próximo escollo: el gigante brasileño

Esta clasificación agónica representa un hito sin precedentes para la institución de Saavedra, que se mete por primera vez en su historia en los cuartos de final del máximo certamen continental. El logro, conseguido en apenas el cuarto partido del segundo ciclo de Palermo al mando del equipo, le inyecta a las arcas del club un valioso premio de 1.700.000 dólares otorgado por la Conmebol.

Tras dejar en el camino a pesos pesados en la fase de grupos como Peñarol y Corinthians, el conjunto de Vicente López ya conoce su próximo gran desafío: se medirá ante el poderoso Fluminense de Brasil, abriendo la serie en el mítico estadio Maracaná y definiendo la llave en condición de local.

BP