(BUENOS AIRES).- Eduardo Coudet definió una depuración en River y tres jugadores quedaron en la puerta de salida: Fabricio Bustos, Germán Pezzella e Ian Subiabre. La llegada de nuevos futbolistas cambió la competencia interna y dejó a varios nombres con futuro incierto en Núñez.
El entrenador estableció distintos niveles de prioridad en el plantel. Hay futbolistas directamente marginados y otros por los que el club está dispuesto a escuchar ofertas. Bustos, Pezzella y Subiabre forman parte del segundo grupo: siguen en el plantel, aunque no ocupan un lugar prioritario.
Fabricio Bustos perdió protagonismo durante el último semestre y dejó de ser una pieza indispensable para el cuerpo técnico. Su rendimiento irregular intensificó la disputa por el puesto. Ante una propuesta conveniente, River no cerraría la puerta a una transferencia. El lateral podría evaluar una salida para encontrar un equipo donde tenga mayor continuidad.
Germán Pezzella, campeón del mundo con la Selección Argentina, no recuperó en River el nivel que mostró durante varios años de su carrera. A sus 34 años, la dirigencia analiza su situación contractual y su salario dentro de la reestructuración. Aunque no fue apartado formalmente, River está dispuesto a escuchar ofertas y una transferencia podría ser una alternativa para ambas partes.
Ian Subiabre es uno de los jóvenes que River pretende utilizar también para generar ingresos. El delantero de 19 años tuvo oportunidades durante el ciclo de Coudet, pero todavía no se afianzó como pieza fija. Con intereses desde el fútbol europeo, la dirigencia entiende que una propuesta importante podría modificar su futuro. River está abierto a negociar si aparece una oferta adecuada, aunque no quiere desprenderse de él a cualquier precio.
La diferencia con los jugadores declarados prescindibles es concreta: a Bustos, Pezzella y Subiabre no les comunicaron que no serían tenidos en cuenta. Mientras algunos futbolistas fueron informados de que debían buscar club, estos tres todavía forman parte del plantel. No hay una salida obligatoria, pero sí una disposición a escuchar propuestas y avanzar si las condiciones son favorables.
El objetivo de la reestructuración es liberar espacio, reducir la masa salarial y darle a Coudet un grupo más acorde con su idea futbolística. River ya había comenzado a comunicarle a distintos futbolistas que debían buscar nuevas alternativas y, en paralelo, analiza las ofertas que pueden llegar por otros integrantes del plantel.
La competencia interna tras los refuerzos
En las últimas semanas, la conformación del plantel cambió considerablemente. River incorporó nombres importantes y, tras la llegada de Thiago Almada, el equipo cuenta con una nómina amplia para afrontar el segundo semestre. Coudet deberá administrar esa competencia y definir quiénes tendrán un rol importante y quiénes quedarán relegados.
Para Bustos, Pezzella y Subiabre el escenario abre una etapa de incertidumbre. Los tres todavía tienen posibilidades de continuar en Núñez, pero saben que una oferta concreta puede acelerar sus respectivas salidas. La decisión final dependerá del mercado, de las necesidades del entrenador y de las condiciones económicas que aparezcan sobre la mesa.