El cocinero propone una alternativa fresca y nutritiva que reemplaza las tradicionales hojas verdes por lentejas y suma un ingrediente que le da color y sabor al plato.
08 de agosto 2026, 06:56hs

Dani Garcia, chef: “La mejor ensalada no lleva lechuga, sino 200g de lentejas, 2 remolachas asadas y 100g de atún”. (Foto: Imagen ilustrativa generada con IA)
Las lentejas suelen estar asociadas a los guisos, las ollas y las comidas abundantes de los días fríos. Sin embargo, esta legumbre también puede convertirse en la base de una ensalada fresca y fácil de preparar.
El chef español Dani García propone justamente eso: dejar de lado la clásica lechuga y combinar 200 gramos de lentejas cocidas, remolacha asada, atún, brotes verdes, cebollín y alcaparras para conseguir un plato completo y con mucho sabor.
La clave de la receta está en utilizar lentejas ya cocidas y dedicarle un poco más de tiempo a la remolacha, que se cocina al horno para conseguir una textura tierna y un sabor más dulce.
El secreto está en cómo cocinar la remolacha
La receta comienza con el único ingrediente que necesita una cocción prolongada: la remolacha.
Dani García recomienda colocar las remolachas enteras y sin pelar en una fuente sobre una base abundante de sal gruesa. Luego se cubren completamente con más sal y se llevan al horno a 190 °C durante aproximadamente una hora y media.
Este procedimiento permite que la remolacha se cocine lentamente y conserve su humedad, además de intensificar su dulzor natural. Una vez cocida, se retira la costra de sal, se pela y se deja enfriar antes de cortarla.

La ensalada de lentejas, remolacha asada y atún propuesta por Dani García es una alternativa fresca y completa para salir de la clásica ensalada de lechuga. (Foto: Imagen ilustrativa generada con IA)
Cómo preparar la ensalada de lentejas
Para hacer esta ensalada se necesitan:
- 200 g de lentejas cocidas.
- 100 g de atún en aceite de oliva.
- 2 o 3 remolachas.
- 40 g de brotes verdes o berros.
- 10 g de alcaparras.
- 1 cebollín.
- Perejil fresco.
- Aceite de oliva.
- Vinagre de manzana.
- Sal y pimienta.
- Sal gruesa para cocinar las remolachas.
Después de asar las remolachas, se cortan dos en cubos pequeños y se reserva una entera para utilizarla al momento de servir.
En un bowl grande se colocan las lentejas bien escurridas, los brotes verdes, el cebollín picado, las alcaparras y el atún desmenuzado. Luego se incorporan los cubos de remolacha y un poco de perejil fresco.
El detalle del chef para que cada bocado tenga todos los sabores
Uno de los consejos de Dani García tiene que ver con algo tan sencillo como el tamaño de los ingredientes.
El cocinero recomienda que los distintos componentes estén cortados de manera similar para que cada cucharada combine varios sabores y texturas.
Así, la dulzura de la remolacha se mezcla con las lentejas, el atún, los brotes y el toque ácido de las alcaparras. La remolacha que quedó entera se puede colocar encima de la preparación al momento de servir para darle más volumen y color al plato.
El aderezo que completa la preparación
Para condimentar la ensalada no hace falta una salsa complicada. La propuesta combina aceite de oliva, vinagre de manzana, sal y pimienta negra. Estos ingredientes se agregan directamente al bowl y se mezclan bien para que el aderezo llegue a todos los componentes.
También se puede sumar un poco de jugo de limón o mostaza para darle un sabor más intenso.
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Por qué las lentejas funcionan en una ensalada
Además de ser prácticas, las lentejas aportan proteínas vegetales y fibra, por lo que pueden ayudar a generar mayor sensación de saciedad que una ensalada basada únicamente en hojas verdes.
También contienen nutrientes como hierro, potasio y ácido fólico, y tienen un bajo índice glucémico. Por eso, incorporarlas como base permite convertir una ensalada en un plato más completo, especialmente cuando se combinan con una fuente de proteínas como el atún.