Danny DeVito (Neptune, Nueva Jersey, 81 años) es inmenso y se lo pasa en grande, incluso con las entrevistas. Calzado con crocs azules y con una de sus inconfundibles camisas, contesta y ríe a parte iguales a las preguntas de este diario este jueves. Un total de nueve minutos y 15 segundos para descubrir que DeVito hace cine para disfrutar y lo va a seguir haciendo. Su olfato está fuera de duda: como productor, sacó adelante nada menos que Pulp Fiction (1994), Gattaca (1997), Un romance muy peligroso (1997), Man On The Moon (1999) y Erin Brokovich (2000). En el festival de Sitges (Sitges Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya) presenta Drag, una comedia junto a sus hijos Lucy y Jake, presentes en la entrevista, y sus directores, Raviv Ullman y Greg Yagolnitzer. Un apunte: alrededor de 2010, DeVito se hizo viral por subir fotos constantes de su pie derecho a internet. Y, hoy, sigue hablando de sus pies.
Pregunta. Premio honorífico en Sitges (Barcelona), ¿es una buena o una muy mala noticia?
Respuesta. Me encanta, es una oportunidad para venir aquí. Muchas de mis películas como Matilda y La guerra de los Rose han pasado por Sitges y me siento muy honrado. Estoy feliz de estar en un sitio tan bonito donde aprecian el cine y se que me quieren y yo los quiero a ellos. Son mi familia del cine.
P. Hablando de familia, trabaja con sus hijos Lucy y Jake, ¿les aconsejó que se metieran en este mundo?
R. Es fantástico trabajar con ellos.
Su hija Lucy explica: “No nos dijo nunca que nos dedicáramos a esto, elegimos nuestro camino. Él es un hombre muy inspirador que siempre nos ha animado a vivir los riesgos”. Y su hijo Jake añade: “Cuando crecimos, vimos lo bien que lo pasaba y pensamos: ‘Nosotros también queremos algo de eso”.
P. ¿Qué espera de su carrera?
R. Hago muchas cosas, como producir películas, hay grandes escritores y directores. También sigo actuando, mi próximo papel es en la nueva entrega de Jumanji, que se estrena en Navidad. Sigo adelante.
P. He leído que usted no le teme a nada.
R. A nada. Solo una cosa, tocarme los pies. [Se ríe]
P. ¿Quiere repetir en pantalla con Arnold Schwarzenegger? En 1988 rodaron juntos Los gemelos golpean dos veces.
R. Estamos mirando para hacer algo juntos. Arnold y yo somos amigos íntimos de la época de la película e incluso antes, pero tendrá ser algo diferente, porque ahora ya somos dos tipos mayores.
P. Si tuviera que hacer de nuevo La guerra de los Rose, ¿por quién sustituiría a Michael Douglas y Kathleen Turner?
R. Volvería a elegir a Michael y Kathleen... [se ríe]. Pero seriamente: no la volvería a rodar.
P. Se cumplen 30 años de una de sus grandes películas, Matilda (1996), y lo van a celebrar con una emisión especial. ¿Qué hace que sea tan perfecta?
R. Roald Dahl escribió un libro maravilloso. El mensaje es que en tu interior está la respuesta. Están pasando en el mundo cosas que nos asustan muchísimo pero tienes que confiar en ti mismo. El poder de Matilda proviene de su forma de ser y de las fricciones que tiene con su familia. Si te sientes solo, debes saber que tienes un amigo en tu interior y que puedes cambiar el mundo.
P. Si le digo Donald Trump, ¿usted que dice?
DeVito hace pedorretas. Insiste y hace de nuevo pedorretas. Todo el mundo ríe.
R. No hay palabras. Cada vez que intento decir ese nombre, la lengua se cruza en mi camino.
P. Necesitamos más personajes como Matilda.
R. Sin duda, necesitamos más Matildas en el mundo. Y las tendremos. Porque si mira a las nuevas generaciones, son sabias y saben lo que está pasando. Tengo mucha esperanza de que las cosas se arreglen. Tenemos que poner todo en la educación, en la salud, en los lugares para que esta gente joven pueda vivir, que tengan un poco de tiempo para ellos, y no tengan que trabajar tanto.