01/09/2026 a las 07:30h.
Si eres una de esas tantas millones de personas que tiene el café como un elemento central de su rutina diaria, esto es para ti. Casi la totalidad de esta bebida, muy importante especialmente cada mañana, es agua.
Probablemente no descubres nada nuevo. Ahora bien, hay que tener en cuenta qué agua es el que forma parte de ese café. La calidad del agua es fundamental y determina el sabor final de esa bebida que nos va a ayudar a despertar con energía y empezar la jornada con buen pie.
Solemos prestar atención al tipo de grano o a la marca que compramos, pero raras veces nos paramos a pensar en la calidad de los ingredientes. Nos centramos en el aroma o en el tueste, pero olvidamos el elemento principal que influye de forma directa en el sabor.
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Es evidente que el agua no es un detalle menor, ya que el café preparado en taza está compuesto en gran parte por agua. Por eso, una mala elección puede afectar al sabor, al aroma y a la sensación que deja al beberlo. Un café de buena calidad puede perder parte de sus cualidades si se prepara con un agua que aporta demasiado sabor propio.
Cómo debe ser el agua
David Larreal, barista originario de Maracaibo (Venezuela), es uno de los creadores de 'La Fundación del Café', un espacio de experiencias cafeteras que trabaja especialmente en Zaragoza.
Este venezolano, invitado al podcast 'Morir de éxito' sobre salud y nutrición, insistió, precisamente, en que no vale cualquier agua para preparar esta bebida. De hecho, señala que conviene evitar el agua del grifo cuando tiene una elevada presencia de sales. Su recomendación es apostar por el agua mineral embotellada para conseguir un resultado más equilibrado.
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«Un café redondo es uno que te puedas beber rápidamente. Se bebe muy fácil», explica Larreal, que relaciona esa facilidad al beberlo con la calidad del agua. La de Zaragoza no está entre las destacadas. «Aquí tenemos la situación de que el agua entra de tres partes diferentes y es bastante pesada».
«El agua que tenemos en el grifo es muy salada y eso es lo que vas a beber»
En cambio, «en Madrid es un agua mucho mejor, más limpia, libre de cal y libre de sodio», sostiene. Sin embargo, incluso en ese caso mantiene su consejo de utilizar agua mineral para hacer café.
«Yo recomiendo siempre agua de botella», recalca David Larreal. «Agua de botella porque al final como el agua que tenemos en el grifo es muy salada, pues eso es lo que vas a beber». Para comprobarlo, propone una prueba sencilla: comparar un poco de agua del grifo con otra de botella. «La que sea más difícil de tragar, esa es la que está más salada», concluye.
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