Actualizado Lunes, 13 julio 2026 - 01:27

Hay giros profesionales que no se planean en un despacho ni se diseñan en un plan de negocio a tres años; a veces, surgen de una conversación familiar tras una visita astronómica a un pueblo que no llega al centenar de habitantes. Es la historia de Nuño Ibáñez, un joven ingeniero burgalés que parece haber vivido siete vidas profesionales cuando no llega ni a la treintena. Y que ha acabado vendiendo más de 600.000 gafas para el histórico eclipse que tendrá lugar el próximo 12 de agosto.

Tras formarse como ingeniero mecánico e industrial se incorporó de becario a Cerámicas Gala y poco después fue seleccionado en el programa Next Gen Renault Graduates, que combina prácticas remuneradas con formación especializada para los mejores ingenieros de Castilla y León. Le ofrecieron quedarse, pero la vida tenía otros planes para él. "Decidí irme a Asia de mochilero y es la mejor decisión que he tomado", afirma a EL MUNDO.

Para entonces ya había montado su primera web de reservas de pistas de pádel en urbanizaciones. Luego vendría otra, de reservas de citas en centros de estética. En una isla en mitad de la gran barrera de coral australiana trabajó de electricista, de pintor, de repartidor en Uber Eats... Y tras un retiro espiritual en la India decidió que "no quería volver a trabajar en una empresa convencional". Así, de vuelta en España, dio el "pelotazo" de la manera más inesperada... y gracias a su madre.

Todo empezó un día de verano en Lodoso, con una visita a su abuela que acabó en una charla guiada en el observatorio astronómico, en un enclave privilegiado que cuenta con uno de los cielos más oscuros y limpios de la provincia de Burgos -y probablemente, de toda España-. De hecho, la Diputación ha invitado al Rey Felipe VI a contemplar el eclipse total de sol del 12 de agosto desde tierras burgalesas, en un gesto con un fuerte componente histórico, ya que en 1905 su abuelo, Alfonso XIII, presenció desde la zona un fenómeno astronómico idéntico.

120 años después de aquel acontecimiento y sobre el mismo terreno, la inspiración llegó de donde menos lo esperaba. De repente, su madre: "¿Por qué no intentas hacerte con esas gafas?". "Mamá, acabas de tener la mejor idea del mundo", respondió Nuño. Y lo que comenzó como un proyecto para aprovechar el tiempo libre ha alcanzado una envergadura inimaginable. Tanto que él mismo se sorprendió cuando vio al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con sus gafas en la mano en un reciente vídeo difundido en las redes sociales en el que daba consejos a la población para disfrutar del eclipse.

Sánchez y centenares de miles de personas de toda España podrán ver el espectáculo astronómico con las gafas de Nuño... y de la NASA. Y es que el modelo del que ya ha vendido más de 600.000 unidades bajo la marca Astronomía Visión Certificada ha sido fabricado en Estados Unidos, lo utilizaron más de 75 millones de personas en el Gran Eclipse de América del Norte en abril de 2024 y, más recientemente, la tripulación de la misión Artemis II para observar la cara oculta de la luna desde el espacio.

El mercado de la observación solar no es un terreno para aficionados. De hecho, en los últimos meses, la deshomologación de productos defectuosos en plataformas como Amazon ha encendido las alarmas sanitarias. Un escenario en el que la propuesta de valor de Nuño se ha centrado en la máxima seguridad y en la reputación de sus proveedores. Y esa garantía es la que le ha abierto las puertas de la contratación pública y el merchandising corporativo a gran escala en España, con importantes ventas a los gobiernos de Navarra o Cantabria, a numerosos puntos de observación oficiales de municipios de la Comunidad de Madrid, a través del programa Pueblos con Vida, o al Ministerio de Transición Ecológica... y también al sector privado.

Y todo esto lo ha logrado con la Inteligencia Artificial como único socio. Gracias a herramientas como Claude Code ha conseguido cerrar contratos de venta de decenas de miles de gafas. La IA, explica, ha sido clave para gestionar la compleja burocracia de las licitaciones públicas y los trámites aduaneros de importación o simplemente como asistente diario para la mera automatización de procesos en la gestión de la venta por e-commerce a particulares. "¡Es pura magia!", asegura.

Para Nuño, esta incursión en el negocio de los eclipses, más allá del beneficio económico inmediato, representa una inversión en su propio capital humano en un momento de transición tecnológica global. "Yo siempre digo que esto de las gafas es una suerte... pero ahora mismo, me están pagando por aprender. Sé que lo que venga, vendrá gracias a utilizar la IA aplicada a otros proyectos, a otros negocios, y a mejorarlos y optimizarlos. Al final, esa es la clave", concluye. Con tres fenómenos consecutivos previstos en el horizonte español para los próximos años -el trío de eclipses continuará el 2 de agosto de 2027 y culminará el 26 de enero de 2028-, el recorrido de este ingeniero reconvertido en distribuidor astronómico no ha hecho más que empezar.