
Pocas publicaciones internacionales generan tanto impacto en la clase política mexicana como ‘The Economist’. A lo largo de tres décadas, el semanario británico ha usado sus portadas no solo para reportar la coyuntura del país, sino para lanzar duras advertencias sobre sus mandatarios, desde la insurrección zapatista de 1994 hasta la llegada de Claudia Sheinbaum a la presidencia
El reciente sismo de magnitud 7.4 en Colombia, ocurrido el pasado lunes 10 de agosto de 2026, ha detonado en redes sociales mexicanas una tendencia que vincula ilustraciones de la portada de The Economist con supuestas predicciones de catástrofes en América Latina e incluso del resto del mundo.
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A raíz de la publicación de la edición especial “The World Ahead 2026”, usuarios viralizan la imagen de una copa derramada en la portada, interpretándola como una advertencia de sismos, mientras resurgen temores en México ante la cercanía de septiembre, mes asociado históricamente con fuertes terremotos en el país.
Las alarmas en redes mexicanas se activaron después del sismo en Colombia, que dejó al menos 169 víctimas fatales hasta la fecha y hora de publicación original de este artículo, y tras el doble terremoto en Venezuela del pasado 24 de junio de 2026, evento que provocó 6.301 muertos, de acuerdo con el balance oficial difundido el lunes 10 de agosto de 2026, presentado por Jorge Rodríguez, titular del Parlamento.
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Los internautas han relacionado estos hechos con la ilustración de una copa volcada en la portada 2026 de The Economist, sugiriendo que la revista anticipa desastres naturales para la región.
En plataformas como X y TikTok circulan videos y gráficos que dividen la imagen circular de la portada en 12 segmentos, como si se tratara de un reloj, asignando a cada sección un mes del año. Según esta “teoría del reloj”, la copa derramada corresponde a los meses donde han ocurrido los recientes sismos.
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La viralización se intensificó luego de que algunos usuarios señalaron la presencia de dicha copa en el gráfico, cercana a la franja de septiembre. Esta coincidencia encendió la especulación sobre un posible sismo en México el próximo mes, ante la memoria colectiva de los terremotos del 19 de septiembre de 1985 y 2017.
Sin embargo, autoridades y especialistas en geofísica explican que los sismos son fenómenos naturales que no se pueden predecir con precisión.
Es importante reiterar a la población que no existe ningún método científico capaz de anticipar la fecha, la magnitud o el lugar exacto donde ocurrirá un terremoto. Las coincidencias o teorías que circulan en internet, incluidas aquellas que interpretan ilustraciones, mensajes virales o supuestas señales como predicciones, carecen de sustento y solo generan alarma.
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La única forma confiable de informarse es a través de los reportes oficiales y la evidencia científica, ya que hasta ahora ningún país ni institución puede prever este tipo de eventos.

El Servicio Sismológico Nacional de México y el Servicio Geológico Colombiano han reiterado que no existe forma científica de predecir la fecha, el lugar ni la magnitud de un sismo, y que cualquier interpretación de ilustraciones o cadenas de mensajes como alertas reales carece de fundamento.
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La propagación de rumores y audios falsos es común después de un temblor, y que la única información confiable proviene de fuentes oficiales.
A pesar de estos llamados, el miedo persiste en la conversación digital mexicana, amplificado por la cercanía de septiembre y la reiteración de patrones históricos de sismos en ese mes. La portada de The Economist se ha convertido en un símbolo de alarma para algunos sectores, aunque la comunidad científica descarta cualquier validez en este tipo de interpretaciones.
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México ha figurado en varias ocasiones en la portada de The Economist, no solo por desastres naturales sino también por acontecimientos políticos y sociales. Entre las más recordadas destacan:
- En mayo de 2021, la edición semanal de The Economist llevó al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador en portada bajo el titular “El falso mesías mexicano”. La publicación criticó su estilo de gobierno y llamó a limitar su poder en las elecciones intermedias.
- En noviembre de 2023, la edición especial “The World Ahead 2024” incluyó la silueta de Claudia Sheinbaum en su portada, anticipando la llegada de la primera presidenta de México tras las elecciones de junio de 2024. En la composición visual, la figura de Sheinbaum aparece junto a la de otros líderes globales como Joe Biden y Volodímir Zelenski.

- El levantamiento zapatista de 1994 también mereció una cobertura especial en la revista, bajo el título: “El choque en México”. Ahí se abordó el impacto político y social del EZLN en Chiapas y su relación con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
- La crisis económica de 1995 fue otro momento en que México apareció en portada, con el titular “México comienza de nuevo”, analizando el llamado “error de diciembre” y el rescate financiero internacional.
- El gobierno de Enrique Peña Nieto fue objeto de dos portadas, una en 2014 sobre la economía y otra en 2015 bajo el título “El pantano mexicano”, haciendo referencia al deterioro por corrupción e inseguridad.

La presencia de Claudia Sheinbaum en la portada de The Economist en noviembre de 2023 marcó un cambio en la narrativa internacional sobre México. El semanario británico pronosticó que el país elegiría a su primera presidenta en 2024, señalando la ventaja de Sheinbaum sobre Xóchitl Gálvez y anticipando pocos cambios radicales respecto al gobierno de López Obrador.
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En contraste, la portada dedicada a AMLO en 2021 subrayó el escepticismo internacional sobre su gestión, mientras que la atención a Sheinbaum se ha enfocado en su perfil técnico y la continuidad de políticas públicas.
Las portadas de The Economist han acompañado momentos decisivos para México, desde el levantamiento zapatista y las crisis económicas, hasta el relevo presidencial y la emergencia ante posibles desastres naturales.
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En 2026, la viralización de su portada, interpretada como “predicción” de sismos, refleja el peso de la memoria colectiva y la sensibilidad social ante fenómenos recurrentes en la historia reciente del país.