4 de agosto, 2026 - 06h00
Las reacciones de ciertos parlamentarios a las declaraciones hechas en días pasados por el expresidente Osvaldo Hurtado son una muestra más de la alarmante decadencia de nuestra dirigencia política. Cierto es que los miembros de la legislatura ecuatoriana no se han caracterizado históricamente por su sustancia ideológica, formación académica o conocimiento jurídico, pero no es menos cierto que hubo una época en la que sí se observaba la presencia de al menos un reducido grupo de representantes con esas cualidades, al margen de si uno coincidía o no con sus posturas. Pero ahora ya ni eso.
Quizás lo más desconcertante es el nulo conocimiento de nuestra historia. Por allí uno de estos asambleístas dijo que Osvaldo Hurtado nunca ha participado en una contienda electoral, cuando sí lo hizo en 1978 como candidato a vicepresidente. En 1986 lideró el triunfo del no en la mañosa consulta convocada por Febres-Cordero. En 1997 fue candidato a la Asamblea Constitucional y siendo el candidato más votado ocupó la presidencia de ese órgano. Bajo su liderazgo se aprobó la Constitución de 1998; carta fundamental que ha sido considerada por muchos como una de las mejores que ha tenido nuestro país en su atribulada historia constitucional. Otro parlamentario dijo algo peor: que Hurtado fue responsable del salvataje financiero al Filanbanco cuando era presidente, cuando lo primero ocurrió entre 1981 y 1984, y lo segundo, más de una década después. Increíble.
Pero lo más asombroso es haber dicho que Hurtado pasó en silencio durante el régimen de Correa. Los hechos dicen lo contrario. Fue uno de los más duros críticos de ese nefasto régimen. De los pocos políticos que optaron por una oposición dura. Fueron años difíciles para nuestra democracia. La Fiscalía, jueces, SRI, Contraloría se convirtieron en peones de Correa, listos para perseguir a los disidentes. Guillermo Lasso y su cónyuge fueron atacados por hordas correístas a la salida del Estadio Atahualpa. Este Diario fue acosado y sus directores y el columnista Emilio Palacio, condenados a prisión por una opinión de este último que dizque ofendió al narcisista dictador. Un general de la república fue asesinado luego de denunciar un latrocinio. Varios medios o eran comprados con publicidad o acorralados con demandas millonarias. Los periodistas incómodos eran hostigados. Cada uno de estos y otros abusos fueron duramente cuestionados por Hurtado. Sería interesante, por ello, conocer qué hicieron en esos tenebrosos años los asambleístas que hoy acusan a Hurtado de cobarde. ¿Cuántos de ellos salieron a las calles en defensa de la libertad de expresión o en contra de quien se jactaba de ser dictador? ¿Escribieron algún libro o columna o cartas, o hicieron declaraciones por televisión denunciando a ese infausto personaje? ¿Dónde estaban estos señores? ¿O es que al tirano de Correa solo lo usan como comodín electoral?
El país está abocado a enfrentar una serie de amenazas de enormes dimensiones, como son el crimen organizado, el estancamiento económico y el fenómeno del Niño. Con la calidad de asambleísta que tenemos será difícil que salgamos airosos. Primero lean un poco, estudien y aprendan, y luego hablen. (O)