(BUENOS AIRES).- “O sea, le estoy tomando el pelo a Arruabarrena y le digo, che, vamos a ir por Matías Galarza.” — Diego Díaz cuestionó que se avance por Matías Galarza mientras el plantel todavía no tendría cubiertos dos puestos que consideró prioritarios. El análisis quedó centrado en la falta de un marcador central de jerarquía y de un delantero que pueda reemplazar a Merentiel.

Diego Díaz respaldó esa postura con una lista de futbolistas que, según enumeró, ya integran el plantel. Mencionó a Paredes, Milton Delgado, Ascacíbar, Belmonte, Alarcón —al que ubicó como décimo suplente— y Camilo Rey Domenech. La nómina funcionó como base de su cuestionamiento a la búsqueda de Galarza.

La referencia a esos nombres apuntó a la composición del mediocampo y a las variantes disponibles. Díaz planteó que, con esa cantidad de futbolistas para determinadas funciones, la prioridad debería estar puesta en posiciones que todavía considera descubiertas. Su crítica no estuvo dirigida a la cantidad de jugadores mencionados, sino al orden de las incorporaciones.

El problema defensivo y la falta de una alternativa ofensiva fueron expresados por Díaz en una misma frase: “y no tengo un 2 serio, y no tengo un 9 reemplazo de Merentiel”. De esa manera, identificó dos puestos concretos que, según su planteo, todavía no están cubiertos. También dejó en claro que la llegada de Galarza no resolvería ninguna de esas dos necesidades.

La pregunta final de su intervención resumió el sentido de la crítica: “¿cómo voy a venir?”. Díaz utilizó esa formulación para marcar que la composición del plantel debería definir el orden de las incorporaciones. Su argumento no apuntó a la calidad individual de Galarza, sino a la decisión de buscarlo antes de reforzar la defensa y el ataque.

La mención a Arruabarrena ubicó la discusión en el trato que, de acuerdo con Díaz, implicaría avanzar por Galarza sin atender las carencias citadas. El dirigente sostuvo: “O sea, le estoy tomando el pelo a Arruabarrena y le digo, che, vamos a ir por Matías Galarza.” La frase presentó la eventual búsqueda como una decisión que, en su lectura, no coincide con las necesidades del equipo.

El nombre de Galarza quedó así asociado a una discusión de prioridades. Díaz no aportó en su intervención detalles sobre el estado de una negociación ni precisó si la incorporación está avanzada. El cuestionamiento se concentró en que esa búsqueda aparece antes que la llegada de un defensor central y de un reemplazo para Merentiel.

La escena del vestuario también formó parte del planteo. Díaz afirmó: “Yo tengo que llegar al vestuario y le tengo que decir a Diego Markic, nos está tomando por boludos.” La frase trasladó la crítica desde la planificación del plantel hacia una conversación interna, con Diego Markic como destinatario directo de ese reclamo.

El cuestionamiento quedó concentrado, entonces, en la diferencia entre la búsqueda de Matías Galarza y las dos necesidades que señaló Díaz: un 2 de jerarquía y un 9 que reemplace a Merentiel. La información disponible no precisa una respuesta de Arruabarrena o Diego Markic ni un próximo paso concreto para resolver esas posiciones.