El eclipse lunar parcial del 27 y 28 de agosto está cada vez más cerca y promete convertirse en un espectáculo visual, pues la sombra de la Tierra cubrirá parte de la superficie lunar y hará que parezca que nuestro planeta le ha dado una “mordida”. El fenómeno también representa una buena oportunidad para quienes quieran iniciarse en la fotografía astronómica.

Aunque algunos teléfonos actuales pueden conseguir buenas imágenes del cielo nocturno, una cámara réflex digital (DSLR) o sin espejo, acompañada de un teleobjetivo, permitirá obtener fotografías con mucho más detalle; no obstante, el equipo no lo es todo: conocer las fases de la Luna y elegir correctamente el momento y el lugar también puede marcar una gran diferencia.

El equipo que necesitas para fotografiar la Luna

Según el portal Space.com, no es necesario tener la cámara más moderna para comenzar. Una DSLR con sensor de formato completo o recortado puede funcionar, aunque un sensor de formato completo puede ofrecer mayor claridad. Para fotografías en las que la Luna aparezca junto al paisaje, una distancia focal de entre 50 y 100 milímetros puede ser suficiente, mientras que para captar detalles de la superficie lunar se recomienda utilizar al menos 400 mm.

Un trípode firme es otro elemento fundamental, especialmente cuando se utilizan teleobjetivos largos. Además, puede ser útil un disparador remoto para evitar movimientos al presionar el botón de la cámara, aunque el temporizador incorporado puede cumplir una función similar.

La elección del lente dependerá del tipo de imagen que se quiera conseguir. Los objetivos gran angulares permiten incluir la Luna dentro de un paisaje, mientras que los teleobjetivos hacen posible acercarse visualmente al satélite y mostrar detalles de sus cráteres, montañas y zonas oscuras.

Para fotografiar el eclipse lunar parcial, una cámara DSLR o sin espejo con teleobjetivo y un trípode estable pueden ofrecer buenos resultados (Foto: Pexels)

Para fotografiar el eclipse lunar parcial, una cámara DSLR o sin espejo con teleobjetivo y un trípode estable pueden ofrecer buenos resultados (Foto: Pexels)

Ajustes para conseguir una fotografía más nítida

Para una composición de paisaje, una distancia focal de aproximadamente 12 a 50 mm, una apertura entre f/1.8 y f/4 y un ISO bajo, de entre 100 y 400, pueden ayudar a conservar el contraste entre la Luna y el cielo. Como el satélite es muy brillante, utilizar un ISO demasiado elevado puede introducir ruido innecesario en la fotografía.

El enfoque manual también puede ser una buena opción, especialmente cuando se busca la máxima precisión. Para encontrar el punto adecuado, se puede ampliar digitalmente la imagen en la pantalla de la cámara y utilizar como referencia el borde de la Luna o alguna característica brillante de su superficie, como un cráter.

La planificación también es importante. Antes de salir, conviene comprobar la posición de la Luna, la hora de su salida y puesta y las condiciones meteorológicas. Las aplicaciones para observar el cielo pueden ayudar a determinar dónde estará el satélite y cuál será el mejor momento para fotografiarlo.

¿Qué cambia durante un eclipse lunar?

Fotografiar un eclipse lunar parcial requiere algunos ajustes adicionales porque la Luna comenzará a entrar en la sombra de la Tierra y su brillo disminuirá. En ese momento puede ser necesario modificar la exposición para registrar los tonos rojizos que aparecen cuando la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre.

Cuando se utiliza un teleobjetivo muy potente, cualquier pequeño movimiento puede arruinar la fotografía. Por eso, además de un trípode resistente, es importante evitar exposiciones excesivamente largas, ya que la Luna se desplaza constantemente por el cielo y ese movimiento puede quedar registrado como falta de nitidez.

Un teleconvertidor puede ser otra alternativa para aumentar el tamaño aparente de la Luna sin comprar un objetivo extremadamente largo; sin embargo, estos accesorios también reducen la cantidad de luz que llega al sensor y pueden hacer que la imagen pierda algo de definición.

Los ajustes de exposición, enfoque e ISO deberán adaptarse a la disminución del brillo lunar durante el eclipse. (Foto: PRAKASH MATHEMA / AFP)

Los ajustes de exposición, enfoque e ISO deberán adaptarse a la disminución del brillo lunar durante el eclipse. (Foto: PRAKASH MATHEMA / AFP)

/ PRAKASH MATHEMA

La fase lunar también importa

La Luna no tiene que estar llena para ofrecer buenas oportunidades fotográficas. De hecho, cuando se encuentra aproximadamente en una fase intermedia, la iluminación lateral puede resaltar mucho mejor su relieve. Los cráteres proyectan sombras y las zonas elevadas y depresiones de la superficie se vuelven más visibles.

El eclipse de agosto será una oportunidad especial para aplicar estas técnicas, pero fotografiar la Luna puede convertirse en un ejercicio para aprender astrofotografía durante todo el año. Adicionalmente, se pueden buscar composiciones en las que aparezca junto a planetas, estrellas o elementos del paisaje.

Con el equipo adecuado y un poco de práctica, incluso quienes nunca han fotografiado el cielo pueden conseguir resultados interesantes. La clave está en experimentar con la composición, el enfoque y la exposición hasta encontrar el equilibrio que permita conservar los detalles de la Luna sin que su superficie aparezca completamente blanca.