Por Roberto Martínez12 JULIO 2026

Estados Unidos lanzó este sábado una tercera ronda de ataques militares contra Irán en menos de una semana, luego de que el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) acusara a la Guardia Revolucionaria iraní de atacar un buque mercante que transitaba por el estrecho de Ormuz.

En una declaración pública, el Centcom informó que a las 19.15 horas del este de Estados Unidos sus fuerzas comenzaron una nueva ofensiva “después de que fuerzas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica atacaran descaradamente al M/V GFS Galaxy”, un portacontenedores de bandera de Chipre que navegaba por el estrecho.

Según el mando militar estadounidense, el ataque dejó a un tripulante civil desaparecido y provocó un incendio a bordo, además de graves daños en la sala de máquinas, lo que impidió que la embarcación continuara su travesía.

El Centcom sostuvo que Irán tuvo una nueva oportunidad para demostrar que cumpliría el memorando de entendimiento suscrito con Washington, luego de anteriores incidentes contra buques comerciales, pero afirmó que “ha vuelto a incumplir” ese compromiso.

At 7:15 p.m. ET today, U.S. Central Command forces began launching the third round of strikes this week against Iran after Islamic Revolutionary Guard Corps forces blatantly attacked M/V GFS Galaxy, a Cyprus-flagged container ship transiting the Strait of Hormuz. A civilian crew…

— U.S. Central Command (@CENTCOM) July 11, 2026

“En respuesta, Estados Unidos está imponiendo un alto costo al continuar degradando la capacidad de Irán para atacar a marinos civiles y a embarcaciones comerciales que transitan libremente por el estrecho. Los ataques se llevan a cabo por orden del comandante en jefe”, señaló la institución.

“Irán tomó una mala decisión”

Tras el inicio de la operación, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, respaldó la ofensiva con un breve mensaje publicado en redes sociales.

Irán tomó una mala decisión. Ahora paga”, escribió el jefe del Pentágono.

Tales declaraciones reflejan un endurecimiento de la postura de Washington frente a Teherán, en medio de una escalada militar que ha incrementado las tensiones en el golfo Pérsico.

La nueva ofensiva estadounidense ocurre pocas horas después de que la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) anunciara el cierre temporal del estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso, argumentando que responderá a la “injerencia extranjera” y a supuestas violaciones de la navegación autorizada en la zona.

En un comunicado difundido por la televisión estatal iraní, la fuerza naval sostuvo que “varios buques ignoraron advertencias para modificar su ruta” y afirmó que uno de ellos fue interceptado tras realizar disparos de advertencia, luego de apagar sus sistemas de identificación.

Teherán advirtió además que el tránsito marítimo permanecerá suspendido hasta que cesen las intervenciones militares de Estados Unidos en la región, y aseguró que responderá con firmeza a cualquier nueva acción que considere una amenaza.

El anuncio surgió tras una reunión en Mascate entre autoridades de Omán e Irán, en la que el sultanato volvió a proponer la creación de dos rutas de navegación separadas -una por aguas iraníes y otra por aguas omaníes- para facilitar el tránsito por Ormuz.

Según trascendió, ambas partes acordaron continuar las conversaciones técnicas y políticas sobre la futura administración del paso marítimo, cuya gestión forma parte del memorando de entendimiento firmado entre Washington y Teherán a mediados de junio, que establece que Irán debe alcanzar un acuerdo con Omán y los demás Estados ribereños para regular la navegación en el estrecho.