El Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Centcom) ha lanzado esta madrugada nuevos bombardeos aéreos contra objetivos de Irán por novena jornada consecutiva, después de que Washington diera por reiniciado el conflicto la semana pasada.
En un breve comunicado, el Ejército estadounidense aseguró que los bombardeos "seguirán degradando las capacidades militares de Irán usadas para atacar barcos comerciales y marineros civiles" en el estrecho de Ormuz.
Por su parte, la agencia iraní Tasnim ha informado de explosiones en las ciudades de Chabahar y Konarak, en la suroriental provincia de Sistán y Baluchistán; Bandar Mahshahr y Bandar Jomeini, en la provincia de Juzestán; y Tabriz, en Azerbaiyán Oriental, al noroeste del país.
La novena jornada de ataques llega horas después de que el Centcom hiciera pública la muerte de un tercer soldado estadounidense, esta vez en el norte de Irak, que se suma a las dos muertes de otros uniformados en Jordania, además de la desaparición de otro militar.
Estas han sido las primeras bajas estadounidenses registradas en el conflicto desde que la semana pasada se rompiera el alto el fuego entre Teherán y Washington.
En total, 16 militares estadounidenses han perecido hasta el momento en la guerra contra Irán, que arrancó el pasado 28 de febrero.
La Guardia Revolucionaria de Irán, por su parte, ha anunciado este lunes ataques contra tropas y activos militares de Estados Unidos en Jordania y Kuwait, y ha asegurado que ha "abatido a decenas" de tropas estadounidenses en el primero de esos ataques.
Teherán dice haber destruido "20 refugios donde se encontraban estacionadas las fuerzas estadounidenses asesinas de niños en la región de Al Azraq" y afirma haber "abatido a decenas de terroristas estadounidenses", según un comunicado de la Guardia Revolucionaria recogido por la agencia Tasnim.
La de esta madrugada ha sido la novena jornada de ataques consecutivos por parte de Washington, a los que Irán ha respondido de nuevo con bombardeos sobre bases militares estadounidenses en países aliados del Golfo. Teherán ha amenazado con mayores represalias ante la "barbarie" estadounidense si la Casa Blanca no cesa los ataques.