Francia
El ministro de Interior suspende el uso de granadas aturdidoras en las protestas
Actualizado Miércoles, 7 octubre 2026 - 13:08
"He sido testigo del uso totalmente desproporcionado de la fuerza contra jóvenes que simplemente quieren ser escuchados"... Bally Bagayoko, el primer alcalde negro de una gran ciudad francesa (Saint-Denis), se ha convertido en el icono de la revuelta estudiantil tras ser zarandeado y "gaseado" por la policía durante la manifestación que recorrió el martes el este de París y que culminó con duros enfrentamientos con los antidisturbios en la Plaza de la Nación.
En un vídeo que se hizo viral en las redes puede verse a Bagayoko, perfectamente trajeado, avanzando entre la multitud y flanqueado por jóvenes enmascarados. En un momento dado se le puede ver extendiendo los brazos e intentando proteger a los jóvenes contra la carga de los policías, a los que llegó a gritar "¡Deteneos!" antes de ser empujado.
Acto seguido, el alcalde de Saint-Denis sufrió cómo tantos otros manifestantes el impacto de los gases lacrimógenos y tuvo que ser asistido con suero fisiológico para aliviar el escozor en los ojos. Antes de abandonar la marcha, el popular edil de La Francia Insumisa -investigado por la prefectura de París por supuesta "legitimización" de la violencia- dio sus últimas muestras de apoyo a los estudiantes.
"A los jóvenes movilizados os digo: vuestras reivindicaciones son justas", escribió el miércoles en su cuenta en X. "Seguid organizándoos y haciendo oír vuestra voz. Pero no cedáis a ninguna provocación ¡Manteneos unidos y no violentos!".
"Interpelo al ministro de Interior para que revise urgentemente las órdenes (a la policía) antes de que ocurra una tragedia", advierte por último el alcalde de 53 años, hijo de inmigrantes de Mali y ex jugador semiprofesional baloncesto, en el disparadero desde que hizo causa común con los estudiantes en el instituto Paul Eluard de Saint-Denis y llegó decir que la violencia puede ser "legítima" en algunos casos.
Acusaciones a la izquierda
Eric Ciotti, alcalde de Niza y próximo a la Agrupación Nacional de Marine Le Pen, ha pedido al Consejo de Ministros de Bagayoko sea "revocado" como alcalde por "traicionar" su cargo e incitar a la violencia. La extrema derecha ha acusado directamente a La Francia Insumisa, capitaneada por Jean-Luc Mélenchon (que también estuvo en la manifestación), de provocar la violencia con militantes de extrema izquierda infiltrados en las manifestaciones.
El ministro de Interior, Laurente Nuñez, anunció entre tanto el miércoles la suspensión del uso contra los manifestantes de granadas "aturdidoras" de dispersión, como la que provocó la amputación de la mano izquierda de una estudiante durante las protestas en Lens. El uso de las polémicas granadas, que emiten ruido ensordecedor que supera los 170 decibelios, han sido duramente criticadas por las asociaciones de derechos humanos que han denunciado también el uso abusivo de gases lacrimógenos y balas de goma (LBD). Al menos 18 investigaciones por los excesos de la actuación policial han sido abiertas en la última semana, entre ellas la joven que perdió la mano, otro que sufrió la pérdida de un ojo y otro hospitalizado por una fractura en la mandíbula.
A la luz de los graves incidentes, que han causado más de 6.500 detenidos y 700 heridos, el presidente Emmanuel Macron convocó urgentemente a los ministros el martes y les pidió "empatía" hacia los estudiantes y proporcionalidad en la respuesta policial. El primer ministro Sébastien Lecornu comparecerá el miércoles en la Asamblea Nacional y se dirigirá después a los franceses para intentar aplacar las tensiones que han coincidido con la presentación de los presupuestos y los recortes de gastos sociales de 54.000 millones de euros.