José cumplió 18 años el pasado 6 de agosto. Esperaba con ansias su cumpleaños para poder inscribirse en la segunda llamada del proceso de acuartelamiento de la leva 2007.

Con entusiasmo y la impresión de su registro previo en la plataforma, el joven fue el segundo en llegar a la Base de Movilización Occidental, ubicada en la avenida Pedro Menéndez Gilbert y la calle Democracia, en el sector de la Atarazana, norte de Guayaquil.

Él se ubicó en los exteriores del establecimiento a las 05:20, junto con su mamá, quien lo acompañó desde Ballenita, Santa Elena. Allí no pudo registrarse porque la convocatoria en esa ciudad terminó en julio y él cumplía 18 años en agosto.

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“Yo no quería que fuera al servicio militar, quería que estudiara la universidad, pero él está decidido, es lo que él anhela y, como padres, lo apoyamos”, comentó Mayra, la mamá de José.

“Desde que empezó el bachillerato, hace tres años, tiene en mente hacer el servicio militar y seguir una carrera dentro del Ejército”, cuenta la mamá del joven, quien dejó su trabajo como ayudante de su papá en la instalación de tumbados para perseguir su aspiración.

José fue el segundo en llegar este viernes, 25 de septiembre, para sellar su carpeta —con el formulario del registro y su cédula de identidad— y obtener un cupo antes del proceso de acuartelamiento que se realizará este sábado 26 y domingo 27 de septiembre desde las 05:00.

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Durante esta semana, los jóvenes han madrugado y han permanecido en las afueras de la Base de Movilización hasta la entrega de sus turnos sellados por la institución para este fin de semana.

A las 19:00 de este jueves les entregaron los turnos a una veintena de jóvenes que esperaron durante el día por ese documento. Desde el lunes hasta el jueves, unos 150 aspirantes ya han recibido sus turnos, aseguró Rafael Valverde, comandante de la Base de Movilización Occidental.

Esta cantidad, apuntó, ha sido menor que en convocatorias de años anteriores. Solo en su sede, indicó, se deben seleccionar 641 jóvenes que cumplan con el proceso de selección.

Este incluye una revisión física, de antecedentes personales y exámenes médicos, de laboratorio, psicológicos y toxicológicos.

Este viernes, hasta las 11:00, unos 50 jóvenes se sumaron a este proceso. Entre ellos estuvo Andrés, de 18 años, morador del suburbio de Guayaquil.

“Este es mi sueño; siempre quise seguir los pasos de mi hermano, que también hizo el servicio militar. Él no pudo seguir la carrera, pero yo sí quiero. Es mi sueño y, con la bendición de Dios, lo conseguiré”, expresó este joven, quien también aspira a seguir una carrera de tercer nivel en Electrónica.

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Su papá, quien vende encebollado en el suburbio, lo llevó a las 05:25.

“Yo ayudaba a mi papá, pero ahora quiero perseguir mi sueño. Estoy mentalizado en que lo voy a lograr”, expuso Andrés, quien reconoce que será difícil dejar de ver a su familia durante el año que dura el servicio.

Missael, de 19 años, también aspira a ingresar al servicio militar y hacer una carrera en el Ejército. Esta es su segunda opción, ya que no logró entrar a la Universidad de Guayaquil para estudiar Ingeniería Industrial.

“Estaba trabajando de ayudante de ebanistería y construcción, pero eso no es lo mío. Yo quiero hacer la conscripción, ser militar y después seguir la universidad”, comentó el residente de una zona del suburbio de Guayaquil.

A nivel nacional, esta segunda llamada al servicio militar será para seleccionar a 5.000 aspirantes: 4.800 varones y 200 mujeres, de entre 18 y 21 años con once meses.

En Guayaquil serán seleccionados en tres sedes. Los varones se acuartelarán en la Base de Movilización Occidental y en el Fuerte Militar Huancavilca, en el km 8,5 de la vía a Daule; mientras que las mujeres podrán realizar este proceso en la Base Naval Norte, ubicada en la avenida Pedro Menéndez Gilbert, antes de subir al puente de la Unidad Nacional.

Este proceso de servicio cívico militar se realiza en abril y septiembre.

“Hago una invitación a los jóvenes de mi patria, llenos de civismo, que quieran participar en el proceso de servicio cívico militar para que se sumen a las Fuerzas Armadas en este año”, expuso Valverde.

Los conscriptos recibirán la cédula militar que los acreditará como soldados de reserva. Con ello, tendrán la oportunidad de participar en entrenamientos de apoyo a las operaciones militares y en cursos de ascenso. (I)