Publicado 14/08/2026 - 7:16 CEST•última actualización 7:46

Buena parte de la obra de Saype gira en torno a los juegos infantiles, pero eso no significa que sea algo sencillo. Las observaciones de la infancia están en el centro de lo que el artista francés describe como la aventura continua de un niño para convertirse en 'autor de su propio destino', y también pretenden recordarnos que las posibilidades son infinitas.

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Por eso mismo Saype ha elegido las cumbres de la estación suiza de esquí Villars-Gryon-Diablerets para presentar sus últimas piezas, enormes frescos efímeros realizados con pinturas y materiales respetuosos con el medioambiente.

Saype, cuyo verdadero nombre es Guillaume Legros, afirma: "Este es el tipo de obra que realizo por todo el mundo, forma parte de una serie que comenzó hace cuatro años en Villars, donde he ido construyendo una historia que se desarrolla a lo largo de varios años, y suelen ser los niños quienes, año tras año, desarrollan o crean ellos mismos el relato".

Realizadas en gran medida con tiza y carbón, las creaciones de Saype son a la vez hipnóticas e inmensas. La naturaleza desempeña un papel intrínseco en estas obras, subraya la fragilidad del entorno y el carácter temporal del arte.

"El reto es doble. Es físico, porque hay un poco de pendiente... y está el tiempo, he tenido que lidiar con tormentas, viento, lluvia, así que eso es lo que siempre me complica las cosas", explica Saype.

De Nueva York a Nairobi, las espectaculares creaciones de Saype se han mostrado en todo el mundo sobre distintos soportes, desde la hierba y la tierra hasta la arena y la nieve.

Cada pieza está concebida para desaparecer poco a poco, pero de manera deliberada, para subrayar los desafíos a los que se enfrentan las sociedades y la humanidad.

El segundo fresco de Saype, creado en el paso de Bretaye, representa a un niño que dibuja el sol y las nubes, un dibujo que forma parte de un díptico cuya otra obra se encuentra un poco más abajo en la estación.

"Es la primera vez que utilizo color en mis dibujos. Los niños se han inspirado en el cosmos, en las aventuras y en lo que observan y, por primera vez, plasman todo eso en dibujos, y esos dibujos cobran vida. Por eso añadí color, da la sensación de que el cielo se refleja en las imágenes, y mi idea es transmitir que el cosmos actúa como una especie de ventana al mundo", explica Saype.

Sin embargo, el tiempo se agota si se quiere contemplar las últimas creaciones efímeras de Saype. Las condiciones extremadamente secas en Suiza han hecho que la hierba apenas crezca, pero la lluvia y las tormentas previstas cambiarán rápidamente el paisaje.

Para Saype, el final siempre tiene un punto agridulce, pero sigue siendo motivo de celebración.

"Me encanta ese momento porque, en el fondo, es cuando la naturaleza recupera lo que he creado. Pero, en principio, creo que será visible hasta finales de agosto sin demasiados problemas".

Editor de vídeo • Yolaine De Kerchove Dexaerde

Fuentes adicionales • AFP, Saype