Netflix ha llevado a la pequeña pantalla uno de los crímenes más célebres y controvertidos de la historia de Estados Unidos. 'Monstruo: La historia de Lizzie Borden', cuarta entrega de la antología de Ryan Murphy e Ian Brennan, reconstruye a su manera el caso de Lizzie Borden, la mujer acusada de asesinar a su padre y a su madrastra con un hacha en 1892 y que finalmente fue absuelta. La serie, protagonizada por Ella Beatty, no pretende resolver un misterio histórico que todavía genera debate, sino imaginar qué pudo llevar a Lizzie hasta la violencia.

Precisamente esa circunstancia permite ala serie especular sobre lo ocurrido sin presentar como hechos demostrados algunas de sus principales teorías. Ian Brennan explica en Tudum el punto de partida: "El extraño hecho es que fue absuelta por algo en lo que las pruebas que existen parecen apuntar a que fue ella. Así que, a partir de ahí, hay que mirar el entorno que la rodeaba".

En la serie, Lizzie vive sometida a un ambiente asfixiante bajo el control de su padre y su madrastra. Los corsés, las estrictas normas sociales y las limitaciones impuestas a las mujeres funcionan como una representación física de esa opresión.

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La llegada de Bridget (Maggie) Sullivan, interpretada por Vicky Krieps, cambia la situación. Maggie anima a Lizzie a explorar su lado más oscuro y ambas desarrollan una relación que la serie presenta como algo más que una amistad.

La ficción conecta además la historia de Lizzie con la de otras mujeres marcadas por la rabia. Entre ellas aparece Elizabeth Báthory, interpretada también por Krieps en los flashbacks. Para Brennan, esa conexión sirve para plantear que la furia femenina no es un fenómeno aislado.

"Se trataba de trazar una línea bajo la idea de que estas mujeres no eran casos aislados, que la rabia femenina recorre nuestra historia y nuestra especie", explica el cocreador.

El conflicto termina de explotar cuando Abby, su madrastra, mata las palomas de Lizzie. Después de intentar vengarse envenenando a sus padres con ostras en mal estado, Lizzie cambia de estrategia cuando ambos sobreviven.

El asesinato

El primer ensayo de la violencia llega cuando Lizzie mata con un hacha a Bertha Manchester, una vecina para la que Maggie comienza a trabajar y que, según muestra la serie, abusa de ella.

Lizzie y Maggie en 'Monstruo: La historia de Lizzie Borden' Lizzie y Maggie en 'Monstruo: La historia de Lizzie Borden'

Después llega el momento que llevaba preparando toda la temporada: los asesinatos de Abby y Andrew. A partir de ahí, las dos mujeres colaboran para ocultar las pruebas. Queman la ropa ensangrentada y procuran ser vistas limpiando las ventanas para construir una coartada.

La producción no escatimó sangre en estas escenas. Beatty recuerda que en ocasiones se la aplicaban directamente con maquillaje y en otras mediante un sistema que expulsaba sangre falsa al golpear el hacha.

La serie también desarrolla la teoría de una posible relación romántica entre Lizzie y Maggie. Brennan reconoce que se trata de una extrapolación a partir de su cercanía y de las circunstancias conocidas sobre ambas mujeres: "Realmente sospecho que hubo una relación romántica allí, una especie de matrimonio de Boston".

La absolución

La investigación policial termina apuntando hacia Lizzie, aunque inicialmente las sospechas también recaen sobre su tío John Morse. El juicio se convierte entonces en el último gran obstáculo. Lizzie recibe ayuda de Nance O'Neil, una actriz interpretada por Jessica Barden, que en la ficción la prepara para afrontar el proceso judicial.

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Pero en el pequeño pueblo de Fall River nadie estaba dispuesto a creer que una mujer fuera capaz de una atrocidad así. "Eso es lo que me pareció tan fascinante de esta historia: lo poco en serio que se tomó la idea de que ella pudiera haber cometido el crimen. Simplemente refleja los prejuicios de la época", analiza Brennan.

Finalmente, Lizzie es absuelta. Sin embargo, su vida queda completamente transformada. Su enfrentamiento con su hermana Emma provoca una ruptura y Lizzie termina prácticamente sola, con su herencia como principal apoyo.

Aileen Wuornos

La serie salta hasta 1988 para presentar a Aileen Wuornos, interpretada por Sarah Paulson. En la ficción, Wuornos conoce la historia de Lizzie e incluso se aloja en la antigua casa de los Borden.

Aileen Wuornos en 'Monstruo: La historia de Lizzie Borden' Aileen Wuornos en 'Monstruo: La historia de Lizzie Borden'

Ambas actrices ya habían trabajado juntas anteriormente, algo que Beatty destaca: "Es una de mis mejores amigas en el mundo". Lizzie y Aileen solo comparten dos escenas, pero la última resulta decisiva. Cuando Wuornos está a punto de ser ejecutada, ve a Lizzie y Maggie llamándola. El momento conecta simbólicamente a las dos mujeres y cierra la temporada con una pregunta que define toda la antología.

"¿Los monstruos se hacen o nacen?", plantea Brennan. Y su respuesta sobre Wuornos es clara: "No creo que Aileen Wuornos naciera así. Creo que se convirtió en aquello que fue".

Así termina 'Monstruo: La historia de Lizzie Borden': no resolviendo definitivamente el misterio de Lizzie Borden, sino utilizando su historia para explorar cómo la violencia, el trauma y las circunstancias pueden convertir a una persona en aquello que la sociedad termina llamando un monstruo.

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