El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha dado luz verde a prorrogar la vida útil de la central de Almaraz (Cáceres), que en teoría tiene programado el cierre de su primer reactor para 2027. El informe técnico era el último paso antes de que el asunto pase a la mesa del Gobierno, que es el que tiene en sus manos la decisión final de mantener o no en funcionamiento los dos reactores hasta junio de 2030.
Después de que las empresas propietarias de la central —Iberdrola, Endesa y Naturgy— trasladasen al Ministerio de Transición Ecológica su disposición a mantener Almaraz abierta, el Ejecutivo pasó al CSN la petición para que elaborara su informe técnico sobre las condiciones de la instalación para seguir funcionando con seguridad.
Desde el departamento que dirige Sara Aagesen sostienen que están "a la espera de recibir el preceptivo informe del CSN" y que lo estudiarán, así como "toda la documentación que forma parte del expediente, antes de adoptar una decisión sobre la autorización de explotación de la central". El Gobierno tiene dos meses para decidir.
Nada más conocerse las conclusiones del CSN, la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha dicho que el Gobierno de Pedro Sánchez "solo tiene un camino: anunciar de inmediato la prórroga". Con ello, ha apuntado, "gana el futuro de miles de familias extremeñas y la soberanía energética de todo el país". La plataforma 'Sí a Almaraz, Sí al futuro', que integra a un centenar de colectivos y asociaciones empresariales, sindicales y sociales, así como ayuntamientos extremeños, se han unido a esta reclamación al Ejecutivo.
De la prórroga de la vida útil de Almaraz también es partidario el PSOE extremeño. Su recién elegido secretario general, Álvaro Sánchez Cotrina, considera que el dictamen "supone un paso decisivo para hacer posible" la renovación
El informe favorable del CSN apuesta por renovar, con condiciones, la autorización de explotación de los dos reactores de Almaraz. Así, plantea mantener los límites y las condiciones de la autorización vigente, salvo dos excepciones destinadas a precisar el "alcance temporal de la renovación y actualizar las revisiones vigentes de los Documentos Oficiales de Explotación".
La decisión se apoya en la comprobación del correcto funcionamiento de la central y en el mantenimiento de un nivel adecuado de seguridad para que ambas unidades puedan continuar operando durante el periodo solicitado por el titular, esto es, hasta junio de 2030.
El informe preceptivo se sustenta en 29 documentos elaborados por 16 áreas especialistas del CSN involucradas en el proceso. A ello se suma la supervisión y el control continuo que realiza el regulador para verificar el cumplimiento de las condiciones y los compromisos incluidos en la autorización de explotación vigente.
Entre los aspectos examinados figura el estado del envejecimiento de las estructuras, los sistemas y los componentes de seguridad, además del plan de gestión de vida y la calificación ambiental de los equipos. El organismo también ha analizado el grado de cumplimiento de los planes de acción y mejora asociados a la revisión periódica de la seguridad para el periodo completo de diez años, que sirvió de base para la anterior renovación de la autorización, concedida en 2020. Aquella autorización, actualmente vigente, quedó limitada a siete años para la unidad I y a ocho años para la unidad II, cuyos cierres estaban previstos para 2027 y 2028, respectivamente.
La central extremeña, integrada por dos reactores, es la de mayor potencia instalada del parque nuclear español y una de las que más electricidad produce, aproximadamente el 7% de la electricidad de España y aporta unos 3.000 empleos directos e indirectos.