No fue un goleador pero no eludía mirar a puerta. Jordi Alba jugó once temporadas con la camiseta blaugrana, desde las que firmó un total de 27 goles, una cifra que no está nada mal actuando siempre en posiciones defensivas.

El primero lo marcó en un espectacular 4-5 en Riazor en el primer tramo de la temporada 2010-11 y el último, al final de la Liga 2022-23 en el Camp Nou frente a Osasuna, un partido que precisamente decidió su tanto (1-0). Y entre uno y otro, en los casi trece años que transcurrieron, fue el 3 de febrero de 2021 cuando vivió su actuación más prolífica: fue el único ‘doblete’ de su carrera blaugrana y se lo comió el Granada.

Fue un partido de Copa que acabó con otro marcador espectacular (3-5), además después de una prórroga y de haber remontado un 2-0 en contra en los últimos tres minutos de partido.

El primer gol de Jordi fue el que forzó a jugar treinta minutos más. Y el segundo, ya a falta de sólo siete minutos para el final, el que rubricó el resultado final.

El 2-2 llegó “cuando Messi estrelló el tercer remate en el poste en el 89, el Granada ya cantaba victoria, pero el propio Leo y Griezmann repitieron la jugada del 2-1, esta vez con asistencia del francés a Alba, que anotó e l2-2 en el 92’”, según se narró en la crónica del partido publicada en nuestras páginas, con la firma del enviado especial Javier Gascón, quien calificó el segundo tanto de Jordi como “una volea descomunal tras pase de Griezmann”. La conexión Griezmann-Alba fue especial aquella tarde.

A su salida del vestuario, Jordi Alba comentó que “estoy muy contento por los dos goles, hemos hecho un muy buen partido. Nos han llegado tres veces y nos han metido tres goles. Estamos muy contentos por la remontada y el triunfo”, y explicó también, sobre su primer gol, el que llevó a la prórroga, que “es una jugada que Leo y yo la hacemos siempre, he visto que Antoine iba más abierto y yo me fui para el centro y entré con todo”.

Con aquella victoria, el Barça se clasificó para las semifinales de Copa, en la que eliminó al Sevilla por un 3-2 global, para acabar conquistando el título en una gran final contra el Athletic de Bilbao (4-0) precisamente en el estadio sevillano.