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El presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Mario Grinman, defendió el mayor protagonismo del sector privado y cuestionó el rol que tuvo el Estado durante las últimas décadas. Sin embargo, reconoció que el proceso de transformación económica bajo la gestión de Javier Milei genera dificultades para las empresas y aseguró que implica “sacrificios” y “dolor”.

Durante el discurso de apertura del Council of the Americas, Grinman sostuvo que durante años los empresarios argentinos convivieron con un Estado que regulaba gran parte de la actividad económica.

“Los argentinos en general y los hombres y mujeres de negocios en particular durante largos años estuvimos acostumbrados a un Estado omnipresente que todo lo regulaba, que todo lo controlaba, que todo lo decidía”, afirmó.

Según el empresario, ese esquema limitó el crecimiento de las compañías y se convirtió en un obstáculo para la economía. “Ese Estado sobredimensionado impedía a la mayoría de las empresas crecer y era un lastre para el país en general”, sostuvo.

Grinman reconoció la crisis de las empresas

El titular de la CAC destacó que el sector privado recuperó protagonismo, pero remarcó que ese cambio también obliga a empresarios y trabajadores a asumir nuevas responsabilidades. “Cuando el sector privado recobra protagonismo, también toca asumir una mayor cuota de responsabilidad”, señaló.

Grinman destacó la capacidad de adaptación de las empresas y mencionó el crecimiento de sectores como los hidrocarburos, la minería y las nuevas tecnologías.

Sin embargo, aclaró que la transformación económica no está exenta de costos y admitió la crisis en el sector empresarial. “Hay empresas que la están pasando mal, hay empresas que han cerrado, se han perdido puestos de trabajo”, señaló.

De este modo, Grinman reconoció las dificultades que atraviesan algunas empresas y compañías. Aunque, pese a ese escenario poco alentador, señaló que «las transformaciones significan sacrificios, significan dolor”.

A pesar de las dificultades, el titular de la CAC defendió la continuidad del proceso de transformación. “Si ese es el precio que tenemos que pagar los argentinos para transformar nuestro país, para que nuestros nietos, en mi caso, puedan vivir en un país normal, creíble, yo creo que vale la pena”, afirmó.

Una defensa de la libertad y la responsabilidad

Durante su discurso, Grinman vinculó la libertad económica con una mayor responsabilidad del sector privado. “Cuando yo hablo de la libertad, hablo de la responsabilidad”, sostuvo.

En esa línea, planteó que empresarios y ciudadanos deben involucrarse de manera activa en el futuro del país y no esperar que todas las soluciones lleguen desde el Estado.

“Es muy bienvenida la articulación público-privada, pero no todo se lo puede dejar a que lo haga el gobierno. Es momento de ser creativos y, entre todos, trabajar para un país mejor”, afirmó.

Grinman: “Yo tengo claro de qué lado quiero estar”

Hacia el final de su exposición, Grinman llevó el debate económico al terreno político y planteó la necesidad de elegir qué modelo de país se quiere construir. “En eso de hablar de la libertad, insisto, está la responsabilidad de decidir qué queremos hacer”, expresó.

Luego cuestionó la propuesta del gobernador Ricardo Quintela que, según dijo, si el peronismo vuelve, planea nacionalizaciones y expropiaciones. “¿De qué lado vas a estar?”, preguntó.

Y cerró con una defensa del actual proceso económico: “Si lo consolidamos, si lo continuamos, vamos a tener, créanme, un país espectacular”. Finalmente, dejó clara su posición: “En ese decidir de qué lados estamos, créanme, yo tengo claro de qué lado quiero estar”.