COMUNIDAD VALENCIANA
La investigación avanza y determina que esta arquitecta pudo ser la primera en sufrir el accidente y su marido, neozelandés, murió al auxiliarla.

Entrada de la urbanización de Cullera y foto de Thomasina Tobin.
Actualizado Sábado, 29 agosto 2026 - 06:45
Un fatal accidente en el jacuzzi del chalet con vistas al Mediterráneo que se habían alquilado para pasar las vacaciones con sus hijos adolescentes en Cullera (Valencia). La investigación sobre la muerte del matrimonio irlandés el pasado martes apunta claramente a una muerte accidental, a falta de que los informes toxicológicos. La autopsia descarta que fuera una muerte violenta y la investigación se centra en un posible fallo de la bañera.
La prensa irlandesa, en concreto el diario The Iris Times, apunta la identidad de esta pareja acomodada que eligió la costa valenciana para pasar unos días este verano. Se trata del neozelandés de 48 años Patrick Tobin y de su esposa Thomasina, de 51 años, nacida en la ciudad de Castleblayney, en el condado de Monaghan, y miembro de una conocida familia. Su padre, Tommy McArdle es un conocido dramaturgo y su hermano es miembro de la junta de la Gaelic Athletic Association (GAA), la organización que vela por la organización de los deportes gaélicos.
La pareja residía desde hace dos décadas en Londres, donde Thomasina, tras licenciarse en arquitectura en el prestigioso Trinity College Dublin, trabajaba como directora de Gestión de Costes y Responsable de construcción de la firma Turner & Townsend, que había realizado proyectos emblemáticos de hostelería en grandes hoteles de la capital británica. De hecho, había participado en los últimos años en eventos del sector.
Los cuerpos del matrimonio fueron encontrados desnudos y con heridas compatibles con la vida por sus dos hijos adolescentes de 16 y 14 años en la tarde del martes, pero la hora de la muerte ha sido fijada por los forenses 12 horas antes, durante la madrugada del lunes. En estado de shock, los menores fueron atendidos por los servicios sociales del Ayuntamiento de Cullera pero, esa misma madrugada, tres familiares llegaron desde Irlanda para hacerse cargo de ellos, que tienen necesidades especiales y no hablaban castellano.
Sobre cómo murieron, la hipótesis que cobra cada día más fuerza es que Thomasina pudo quedar atrapada por el mecanismo de succión del jacuzzi fruto de un fallo eléctrico y sufrir un desvanecimiento. En el caso de su marido, la línea de investigación que aclararán las pruebas forenses es que pudo intentar, desnudo y mojado, manipular la bañera y sufrir una descarga que la causó la muerte. Tampoco descartan un fallo en la en el mecanismo de depuración o incluso en la dosis de cloro.
Las pesquisas descartaron casi desde el principio que pudiera tratarse de una muerte violenta y la intervención de una tercera persona en los hechos.