5 de octubre, 2026 - 07h00

Quienes actúan con una visión centralista, y por lo mismo bastante miope de la realidad, nunca estuvieron de acuerdo con la idea de que en la ciudad de Loja se realice el Festival Internacional de Artes Vivas (FIAVL). Desde un inicio se escucharon, en tono vocinglero, voces que cuestionaron esa iniciativa al buscar que la gestión cultural conservara esa odiosa lógica concentradora, lo cual contradice a la Constitución en aquello que el Estado se gobierna de manera descentralizada.

Tan evidente fue la oposición a este proyecto por parte de grupos privilegiados y reaccionarios vinculados a la cultura, muchos de ellos actuando como quintacolumnistas, que la Asamblea Nacional se vio en la obligación de expedir la Ley Orgánica para la institucionalización del Festival Internacional de Artes Vivas de Loja como espacio de encuentro y fomento de las expresiones culturales e identidad del Ecuador, la cual se publicó en el Suplemento del R. O n.º 405 del 14 de enero de 2019. En lo medular esta normativa determina que el FIAVL y el Programa Nacional Camino a Loja se desarrollen anualmente, “... de forma ininterrumpida, permanente y obligatoria en el mes de noviembre en la ciudad de Loja”. Además introduce la garantía de recursos, es decir, la necesidad de que se incorporen en la planificación anual presupuestaria tanto del Gobierno central como del GAD Municipal de Loja las asignaciones que permitan la ejecución de esta actividad, que no hace otra cosa que reconocer con nitidez la referencia histórica de Loja como capital musical y cultural del país.

De ahí la necesidad de fortalecer este festival que se inició con enormes expectativas y resultados en el año 2016, en la administración municipal de José Bolívar ‘el Chato’ Castillo, y que en esta ocasión tendrá lugar su undécima edición, del 12 al 22 de noviembre, con más de 80 obras artísticas y 350 actividades culturales que se desarrollarán en teatros, plazas, parques, calles y circuitos, que reunirá a más de Ecuador a doce naciones, incluida Alemania, invitada de honor.

Si bien el Decreto Ejecutivo n.º 507, con la suspensión de la jornada de trabajo en todo el territorio nacional para el próximo 20 de noviembre, va en la línea de incentivar “la movilidad interna y la participación de la ciudadanía en las actividades desarrolladas en el marco del FIAVL...”, y su impacto en el ámbito turístico, económico y cultural, no menos cierto y fundamental resulta complementar esta decisión con el fortalecimiento del propio FIAVL, a través del desembolso oportuno de los recursos para su efectiva ejecución, garantizando la calidad de las obras; así como trabajar arduamente en la promoción y difusión tanto nacional como internacional del evento; además de una mejora en la conectividad aérea y terrestre de la ciudad de Loja tan comprometida al momento.

De no hacerlo, el mencionado decreto ejecutivo quedará apenas en una posibilidad, dando paso al refrán popular que dice: ‘El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones’.

Loja merece un FIAVL de calidad superlativa, en programación y organización, que la impulse a los circuitos culturales mundiales, como ya sucedió en sus inicios. (O)