El tablero del private equity en España da la bienvenida a un nuevo participante: la gestora neerlandesa Standard Investment, que, convencida de las oportunidades que ofrece este mercado, pone el radar de las compras de su último fondo en el país, donde ya ha cerrado una adquisición. La apuesta incluye también la constitución de un equipo local, que operara desde la oficina recién abierta en Madrid.
"España es ahora mismo uno de los mercados más atractivos de Europa para invertir en pymes", asegura Mike Jennekens, el encargado de guiar la estrategia de Standard Investment en esta geografía. Con esta visión y la intención de aprovechar al máximo el entorno positivo que percibe, la entidad ha dado el salto y se ha instalado en este mercado.
La gestora neerlandesa inauguró nueva oficina en Madrid en julio. La capital de España se integra, así, en el portfolio de sedes del fondo, donde ya se encontraban Ámsterdam, Bruselas, Copenhague y Estocolmo. El plan pasa por construir y consolidar un equipo local -propósito para el que ya se están haciendo contrataciones-, que dirigirá el propio Jennekens. Contar con una ubicación en el país "no es una preferencia", apunta el directivo. "Si quieres implicarte de verdad, tienes que estar cerca de las compañías", alega.
Standard Investment prevé materializar "una o dos operaciones al año" en España. "Esperamos invertir alrededor de 30 millones de euros en los próximos años", afirma Jennekens. Se trata, por tanto, de aproximadamente una quinta parte del fondo actual de la entidad (Standard Investment Fund V), el quinto de la casa, para el que captó 150 millones. "España no es un experimento, es uno de nuestros cinco mercados", recalca el responsable.
Compras
De hecho, la gestora ya ha dado el pistoletazo de salida de las compras en el país. Después de más de un año de búsqueda y de analizar alrededor de 80 transacciones potenciales, el fondo ha adquirido una participación mayoritaria en el accionariado de Plásticos Ferrando, fabricante valenciano de sistemas de tuberías de plástico para infraestructuras hídricas, con una facturación que ronda los 28 millones y 72 empleados.
Y la siguiente operación del fondo en España no tardará en producirse, ya que estos días ultima el cierre de una nueva inversión, de la que no se pueden aportar detalles todavía, pero que seguirá la hoja de ruta que define la actividad de la gestora, fundada en 2004 y que hoy conserva en cartera 24 grupos participados en Europa.
La estrategia de Standard Investment se basa en la apuesta por empresas rentables con un ebitda de cuatro a diez millones y no discrimina por sectores, sino que se enfoca más en situaciones concretas dentro del ciclo de vida de las compañías. La gestora es experta en proporcionar apoyo ante procesos de relevo generacional, contribuir a acelerar el crecimiento en grupos en expansión o invertir en carve outs, esto es, en divisiones que se segregan de una corporación grande.
El atractivo de España para el fondo neerlandés radica en varios factores. Primero, "la economía va mejor que en la de la mayoría de países europeos y hay muchísimas pymes familiares en sectores todavía muy fragmentados que son buenas compañías", plantea Jennekens. Por otra parte, "la penetración del private equity en España sigue siendo menor que en el norte de Europa y ahora se está normalizando", agrega.
El directivo considera, además, que en el sector todavía existe hueco para un actor como Standard Investment: "Somos un tipo de comprador distinto. Los fondos de mid market [mercado de mediana capitalización] buscan compañías más grandes y acompañan desde el consejo de administración. Los fondos que compran empresas en dificultades buscan justo lo contrario: empresas con pérdidas. Nosotros estamos en medio".
"Compramos compañías rentables, que funcionan bien, pero que están en una circunstancia en la que un socio activo aporta. El día a día sigue siendo del equipo directivo, que conoce la empresa mucho mejor que nosotros. Nosotros ayudamos en la situación, sea una transición, una separación de un grupo o un salto de tamaño, y además en lo estratégico: ampliar capacidad, abrir mercados nuevos, dar estructura a la organización o comprar otras compañías. Ese espacio en España está bastante vacío", defiende Jennekens.