No deja de ser curioso lo que, de un tiempo a esta parte, viene ocurriendo en el lateral derecho del Real Madrid. Y es que desde que Dani Carvajal, ahora en el Getafe, sufrió una grave lesión en su rodilla en octubre de 2024 impidiéndole que siguiera siendo indiscutible en esa posición, se ha tratado de recuperar, a base de millones, fuerza en esa posición sin demasiado éxito. 

Primero fue con el fichaje de Trent Alexander Arnold en el verano de 2025 por el que el Real Madrid pagó 10 millones de euros a mediados del mes de junio pese a que en apenas unos días finalizaba su contrato en Liverpool y quedaba gratis. Todo ello, tuvo su razón de ser en que en que el inglés pudiera jugar, ya a las órdenes de Xabi Alonso, el Mundial de Clubes en el que el Real Madrid llegó a semifinales donde cayó a manos del PSG tras un contundente 4-0 por parte de los de Luis Enrique. 

Tras ello, y todavía con Carvajal en un bajo estado de forma, el entrenador donostiarra decidió colocar a Fede Valverde en el lateral por delante del inglés, cosa que no gustó al uruguayo y entró en 'guerra' con su entrenador. De hecho, llegó a decir en sala de prensa que "no había nacido para ser lateral". Ya con Arbeloa, 'El Pajarito' volvió a jugar en el medio pero seguía habiendo un hueco en el lateral pues Trent no terminaba de ofrecer el nivel que se esperaba. 

Es por ello que este verano, con la llegada de Mourinho, el club vio una oportunidad en la cláusula de Denzel Dumfries, por entonces jugador del Inter de Milán, y abonó los 25 millones de euros que figuraban en su contrato. El lateral neerlandés, si bien ha entrado con mejor pie que Trent, tampoco ha logrado convencer del todo a un Mourinho que, ante el Sevilla, volvió a retrasar a Fede Valverde al costado derecho. 

Así pues, se confirma que los 35 millones de euros invertidos por el club para paliar las carencias en el lateral, siguen sin surtir efecto. Es más, se ha llegado al punto de que se prefiere un jugador ya presente en el club (Valverde) cuya posición natural no es la de lateral derecho, que los propios fichajes que ante el Sevilla vieron el partido desde el banquillo. 

El Clásico, otra modificación

Y con el partido ante el FC Barcelona a la vuelta de la esquina, no parece que la situación de Valverde vaya a cambiar demasiado. Es más, está previsto que el uruguayo, incapaz de jugar en el mediocentro, lo haga de extremo derecho con Dumfries por detrás haciendo una especie de doble pantalla para frenar a Raphina, que está en un gran momento de forma. 

Así las cosas, con esta decisión, se demuestra que el Real Madrid sigue sin dar con la tecla en el lateral derecho y que, a menos que el experimento ante el Barcelona salga bien, seguirá habiendo un debate en una posición delicada de la defensa.