Pekín, 26 oct (EFE).- La proporción de mayores de 65 años respecto a la población china en edad de trabajar superó en 2025 por primera vez a la de los menores de 15 años, según datos del Anuario Estadístico de China 2026.

China cerró 2025 con 223,65 millones de personas de 65 años o más, equivalentes al 15,9 % de su población, frente a 212,76 millones de menores de entre 0 y 14 años, que representaban el 15,1 %, según datos del anuario, recientemente publicado.

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La denominada tasa de dependencia de los mayores, que mide la proporción de personas de 65 años o más respecto a la población de entre 15 y 64 años, alcanzó así el 23,1 %, por encima del 22 % correspondiente a los menores.

En conjunto, la tasa de dependencia demográfica se situó en el 45,1 %, resultado de sumar ambos grupos respecto a la población considerada en edad laboral.

El cambio se produce tras años de rápido envejecimiento: la tasa de dependencia de los mayores era del 15 % en 2016, superó por primera vez el 20 % en 2021, cuando llegó al 20,8 %, y alcanzó el 22,8 % en 2024, apenas dos décimas por debajo de la correspondiente a los menores.

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El vuelco coincide con una prolongada caída de la natalidad. China registró 7,92 millones de nacimientos en 2025, nuevo mínimo histórico, después del repunte hasta 9,54 millones registrado en 2024, y encadenó su cuarto año consecutivo de reducción de la población.

A finales de 2025, el país contaba además con 323,38 millones de personas de 60 años o más, el 23 % de sus habitantes, frente al 22 % un año antes.

Las autoridades han respondido al cambio demográfico con medidas para fomentar los nacimientos y aliviar los costes de crianza, entre ellas un subsidio nacional para menores de tres años, al tiempo que amplían los servicios de atención a mayores y aplican desde 2025 un aumento gradual de la edad de jubilación.

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Sin embargo, las medidas adoptadas hasta ahora no han logrado revertir las principales tendencias: los nacimientos se mantienen en niveles históricamente bajos y las autoridades prevén que hacia 2035 más de 400 millones de personas tendrán 60 años o más, lo que seguirá aumentando la presión sobre el mercado laboral, las pensiones y los cuidados. EFE