Publicado 15/10/2026 - 13:00 CEST
El primer ministro búlgaro, Rumen Radev, ha sembrado el desconcierto en Bruselas este jueves por la mañana al respaldar el controvertido acuerdo sobre suministro de diésel alcanzado entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el presidente ruso, Vladímir Putin, en contra de las sanciones occidentales.
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"¿Saben cuál es ahora nuestro problema en Europa? Los altos precios del combustible", dijo Radev a su llegada a una cumbre de líderes de dos días. "Agradecemos cualquier medida que reduzca los precios del combustible y garantice nuestra competitividad".
Sus comentarios lo han situado en desacuerdo con el resto de dirigentes de la Unión Europea, que han condenado con dureza el acuerdo por considerarlo arriesgado, peligroso y equivocado. Para hacerlo posible, Estados Unidos ha relajado las sanciones sobre las importaciones de diésel ruso hasta abril de 2027.
"Lamentamos mucho este acuerdo sobre el diésel. Obviamente no es una parte muy grande, pero aun así va en la dirección equivocada", afirmó el primer ministro sueco, Ulf Kristersson. "Cada paso que ahora ayude a los rusos a aumentar la financiación de la guerra es una mala señal".
Más temprano este jueves, la alta representante, Kaja Kallas, declaró a 'Euronews' que el acuerdo sobre el diésel era un regalo para Putin en un momento en que Rusia está intensificando sus bombardeos.
"La pregunta es: ¿qué ha dado él (Putin) a cambio? Lo que vemos es que en realidad está aumentando los ataques contra civiles y contra la infraestructura civil. El alto el fuego que también se anunció no está funcionando realmente por parte de Rusia", señaló Kallas.
En otra muestra de su distancia respecto al consenso de la UE, Radev ha criticado los ataques de Ucrania contra las refinerías de petróleo rusas, que Trump ha pedido al presidente Volodímir Zelenski que detenga de inmediato. Zelenski ha dicho desde entonces que su campaña continuará.
"No apoyo ataques contra ninguna refinería", afirmó Radev. "No apoyo ataques contra ninguna central energética, como los ataques rusos contra centrales energéticas en Ucrania, porque eso se nos vuelve en contra. Los precios en Europa están por las nubes", añadió.
Los dirigentes europeos se han alineado en gran medida con Zelenski y sostienen que los ataques contra las refinerías de petróleo rusas dan a Kiev un importante instrumento de presión sobre Moscú.
Consideran la petición de Trump como un intento desesperado de abaratar el combustible antes de las elecciones de mitad de mandato, en las que los republicanos se arriesgan a perder ambas cámaras frente a los demócratas.
Desde su victoria electoral a comienzos de este año, Radev se ha situado como una voz contraria en el debate europeo sobre la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia. El primer ministro declaró a 'Euronews' recientemente que la estrategia del bloque de "paz por la fuerza" había fracasado y pidió a sus colegas que se implicaran en la diplomacia con el Kremlin.