
Donald Trump anunció hace menos de 48 horas la construcción de una autopista de 1.000 kilómetros entre Tiznit y Dajla, una construcción de gran escala que cruzará el Sáhara Occidental y conectará estas dos ciudades estratégicas para Marruecos. En realidad, no es un proyecto nuevo, pues Marruecos lleva años trabajando en su avance y lo diseñó hace más de una década, pero sí que estrena nombre. La carretera recibirá el nombre del presidente estadounidense, según ha asegurado él mismo.
Dajla, antigua Villa Cisneros, es un enclave fundamental saharaui, sobre el que Marruecos consiguió el control tras la Marcha Verde en 1975 y los posteriores enfrentamientos contra el Frente Polisario. El movimiento mundial hacia aceptar la postura de autonomía marroquí facilita los proyectos de la monarquía de Mohamed VI en el Sáhara Occidental. Esta nueva infraestructura supone una inversión de 880 millones de euros y unirá varias localidades costeras hasta el ‘Puerto Atlántico’ de Dajla que Marruecos está diseñando. Según el ejecutivo alaui, la finalización está prevista para 2028.
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La autopista forma parte de la política impulsada por el rey Mohammed VI en el 40º aniversario de la Marcha Verde. En 2024, un comunicado de la región de Guelmim-Río Noun señala que “la autopista Tiznit-Dajla se inscribe en ese marco, con el objetivo de estructurar la carretera nacional n.º 1 a lo largo de 1.055 kilómetros”. Esta carretera es la que ahora ha sufrido un cambio de nombre para ofrecer el guiño al aliado estadounidense.
El acuerdo de asociación, firmado en 2015 entre los ministerios de Interior, Economía y Finanzas, Equipamiento, Transporte, Logística y Agua, junto a cuatro regiones, fijó una inversión de 8.500 millones de dirhams (en torno a 800 millones de euros). La fase de estudios concluyó entre 2016 y 2018, seguida de la adjudicación de contratos y el inicio de los trabajos en 2017. El proyecto está dividido en dos tramos principales.
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La primera parte es la autopista entre Tiznit y Laâyoune, que incluye una rotonda para las ciudades de Tiznit y Klemim, y el ensanchamiento de la carretera nacional n.º 1 desde Laâyoune a Dajla, con mejoras del trazado y nuevas rotondas para localidades como Tan-Tan y Boujdour. “Permitirá reducir el tiempo de viaje, evitar interrupciones por inundaciones o acumulación de arena, y facilitar el transporte de mercancías entre el sur y los principales centros nacionales”, afirman en su escrito el gobierno regional.
Un comunicado de SGTM (Sociedad General de Obras de Marruecos) destaca una de las partes de este proyecto. Se trata de la construcción del viaducto más grande de Marruecos sobre el río Sakia El Hamra. “La estructura tendrá dos calzadas independientes de dos carriles cada una y aceras peatonales, respetando los estándares de seguridad y sostenibilidad ambiental”, explica la empresa. El puente, en ejecución desde julio de 2024, tendrá 1.648 metros de longitud, 21,4 metros de ancho y una altura de 30 metros, con un presupuesto de 1.380 millones de dirhams (330 millones de euros). Es un componente clave pues permitirá el paso de la autopista Trump.
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El Gobierno de Marruecos subrayó hace unos meses el impacto socioeconómico de la autopista. El portavoz Mustapha Baitas detalló que el proyecto “ha generado 2,5 millones de jornadas laborales” y promovió la participación de 35 grandes constructoras, 15 empresas de ingeniería, 14 oficinas de topografía y cuatro laboratorios de control de calidad. Baitas puntualizó que “la autopista acorta la distancia entre Tiznit y Dakhla para todo tipo de vehículos, reduce costes y tiempos de transporte, mejora la seguridad vial y aumenta el atractivo de las provincias del sur”.